Zaragoza quiere dejar de ser ciudad de rodajes para convertirse en ciudad de producción audiovisual

El proyecto Distrito 7, con una inversión de 20,5 millones, transformará la antigua fábrica de Giesa en un polo de cine, producción virtual y formación especializada

Zaragoza lleva años atrayendo cámaras. Pero el Ayuntamiento tiene claro que quedarse en escaparate no es suficiente. La apuesta ahora es dar el salto: pasar de ciudad donde se rueda a ciudad donde se produce, se forma y se innova. Y el instrumento para lograrlo tiene nombre: Distrito 7.

El proyecto, previsto en la antigua fábrica de Giesa en el barrio de Montemolín, contempla una inversión de 20,5 millones de euros para levantar un complejo con platós, producción virtual, espacios de formación y servicios de postproducción. La consejera de Cultura, Sara Fernández, lo resumió esta mañana sin rodeos: «Queremos pasar de una ciudad de rodajes a una ciudad de producción. Ese es el salto cualitativo que representa Distrito 7.»

Un mes de actividad que no es casualidad

La visita de Fernández se produjo durante el rodaje de Pasión por Goya, un documental dirigido por Iryna Melnyk Novak sobre tres historias misteriosas ligadas a cuadros del pintor aragonés. El proyecto arrancó en Zaragoza con técnicos locales y continuará en París —el Louvre y la Fundación Yves Saint Laurent— y en la National Gallery de Londres. Un ejemplo, según el Ayuntamiento, de lo que puede significar integrarse en la cadena de valor del sector: no aparecer en pantalla, sino trabajar en ella.

Y no es el único proyecto en marcha. En los próximos días, la directora Elena Cid comenzará a rodar Historia Oculta. Temple, un documental sobre los templarios en Aragón que recorrerá el Casco Viejo, el Archivo Municipal y el campus universitario, entre otros escenarios. A esto se suman estrenos, presentaciones y nuevos rodajes previstos, incluyendo el interés de Apple TV, cuya serie Murder Bot rodó en la ciudad durante tres semanas con un equipo de 200 personas.

750 expedientes y 6 millones de impacto

Desde que la Zaragoza Film Office echó a andar en 2021, ha gestionado 750 expedientes de rodaje. Solo en 2025 se tramitaron 204, y en lo que va de 2026 ya superan el medio centenar. El impacto económico estimado ronda los 6 millones de euros, sin contar los rodajes en espacios privados, que quedan fuera de la estadística municipal.

Netflix, Movistar Plus+ y Apple TV figuran entre las plataformas que han mostrado interés o ya han rodado en la ciudad. Y según un estudio de Olsberg SPI para Spain Film Commission, cada euro invertido en incentivos fiscales al audiovisual genera nueve euros adicionales en la economía local, en hoteles, restaurantes, transporte y servicios auxiliares.

El reto ahora es que esa actividad no dependa solo de que Zaragoza tenga buena luz y facilidades burocráticas, sino de que cuente con infraestructura propia para competir. Eso es, en esencia, lo que promete Distrito 7.