La feria repite del 4 al 7 de junio tras superar los 20.000 visitantes en su estreno
La Feria Internacional de la Garnacha regresa al parque de Macanaz con un día más de programa, más bodegas, más música y, por si hacía falta otro argumento, un túnel de cinco metros con efectos visuales para meterse de lleno en el mundo del vino. También habrá tres copas gigantes para la foto. El siglo XXI manda.
La cita será del 4 al 7 de junio. Unas 20 bodegas de las tres denominaciones de origen de la provincia —Campo de Borja, Cariñena y Calatayud— montarán sus casetas junto a Vinos de Madrid, la región invitada de esta edición. Treinta puestos en total, zona de picnic, mercado boutique y un escenario bautizado como Vibra Garnacha donde actuarán grupos locales. The Cucumbers, Mabuse, La Máquina de Turing, The Bronson y varios DJs aragoneses animarán los tres días.
Quien prefiera el vino con algo de fondo intelectual tiene los Encuentros de Excelencia e Inspiración los días 3, 4 y 5, con el arquitecto Shigeru Ban —Premio Pritzker 2014— como nombre más llamativo del cartel.
Y para quien no llegue al parque, el GastroGarnacha arranca el 29 de mayo en bares y restaurantes de la ciudad: tapa más vino o menú especial. La feria sale del recinto y se mete en los barrios.
Zaragoza lleva un par de años construyendo su marca como capital mundial de la garnacha. La feria es la pieza más visible de esa estrategia. El año pasado funcionó. Ahora toca confirmar que no fue un golpe de suerte.
