La vicepresidenta de la DPZ participa en el acto central de las fiestas de Santa Águeda, declaradas de Interés Turístico de Aragón
La vicepresidenta de la Diputación de Zaragoza, Teresa Ladrero, ha asistido este jueves a la celebración de Santa Águeda en Escatrón, patrona de la localidad, cuyos festejos están declarados de Interés Turístico de Aragón. El acto central ha sido la tradicional procesión de las Panbenditeras, reconocida como Bien de Interés Cultural Inmaterial, que este año ha recorrido un itinerario más corto ante la amenaza de lluvia.
Durante la jornada, Ladrero ha resaltado el carácter único de esta celebración, una de las más emblemáticas de la provincia. “Es una de las procesiones más singulares de Zaragoza, que sorprende no solo por su espectacularidad, sino también por la gran cantidad de personas que participan en ella. Es todo un sentimiento de orgullo”, ha afirmado.
La vicepresidenta ha puesto además en valor el papel de las mujeres en esta tradición, encarnado en las Panbenditeras, que desfilan portando sobre la cabeza las canastillas con el pan bendito, uno de los símbolos más reconocibles de la festividad.
Según la tradición local, el culto a Santa Águeda llegó a Escatrón de la mano de unos soldados naturales del municipio que regresaban de los tercios de Sicilia. Tras encomendarse a la protección de la santa durante la batalla y sobrevivir, decidieron traer consigo una imagen de la mártir de Catania. El pueblo, conocedor de su historia, decidió adoptarla como patrona. En recuerdo de aquel episodio, los escopeteros que abren la comitiva realizan salvas de honor durante la procesión, tal y como se hacía hace casi cinco siglos.
Esta tradición se entrelaza con antiguos ritos de origen pagano vinculados a la fertilidad, la protección de las matronas o la defensa frente a los incendios y los malos espíritus. Elementos como la procesión con el pan bendito o el baile de la cinta se integraron con el tiempo en el culto a Santa Águeda, dando forma a la celebración actual.
Uno de los aspectos más llamativos del desfile son las canastillas que las participantes portan sobre la cabeza, cargadas con el tradicional pan abizcochado. Antiguamente solo podían participar mujeres solteras y seleccionadas, pero hoy en día la figura de la Panbenditera se ha ampliado a jóvenes solteras que participan de forma voluntaria, así como a la reina y damas de las fiestas e incluso a mujeres casadas, todas ellas ataviadas con los trajes de gala típicos.
Las fiestas en honor a Santa Águeda comenzaron ayer en la localidad zaragozana y se prolongarán hasta mañana viernes.
