El incidente se inició cuando un grupo de internos agredió a un vigilante de seguridad para robarle las llaves y poder abrir las habitaciones de otros jóvenes alojados en el centro
Varios internos del Centro de Educación e Internamiento por Medida Judicial (CEIMJ) de menores de Juslibol, en el barrio rural zaragozano del mismo nombre, protagonizaron este jueves un motín que obligó a desplegar un importante dispositivo de la Policía Nacional. El aviso se recibió en torno a las 12:30 horas y hasta las instalaciones se desplazaron unidades de la UIP (antidisturbios), patrullas de Seguridad Ciudadana y ambulancias para atender a los heridos.
Según fuentes policiales, al menos nueve agentes resultaron heridos, en principio todos de carácter leve, además de algunos menores internos que también precisaron asistencia sanitaria. Las mismas fuentes subrayan que “no hay nada grave” y que el orden quedó restablecido tras la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El origen del conflicto
El incidente se inició cuando un grupo de internos agredió a un vigilante de seguridad para robarle las llaves y poder abrir las habitaciones de otros jóvenes alojados en el centro. Con las llaves en su poder, los menores se atrincheraron en el interior de uno de los módulos y adoptaron una actitud hostil, lo que forzó la entrada de los antidisturbios para contener la situación.
Desde la Consejería de Bienestar Social y Familia del Gobierno de Aragón se ha apuntado a la posible vinculación del suceso con bandas latinas, extremo que se está investigando. Las autoridades autonómicas destacan la “intensidad” del altercado y que se activaron los protocolos previstos para este tipo de incidentes, incluyendo la movilización de efectivos policiales y sanitarios.
Heridos y balance oficial
Los nueve agentes de la Policía Nacional heridos presentan contusiones y lesiones leves derivadas del enfrentamiento con los internos, y han sido atendidos en centros sanitarios sin que, por el momento, se tema por la gravedad de ninguno de ellos. También varios menores internos recibieron atención médica, si bien no han trascendido más detalles al tratarse de personas sujetas a medidas de protección.
Fuentes del Gobierno de Aragón insisten en que “la situación está controlada” y que el centro funciona ya con relativa normalidad, aunque en un clima de calma tensa tras el motín. En el interior, parte del personal abandonó las instalaciones durante el desarrollo del incidente y regresó una vez concluida la intervención policial.
Naturaleza del centro y polémica recurrente
El Ejecutivo autonómico ha recordado que el de Juslibol es un centro de reforma y no un recurso de acogida, es decir, alberga a jóvenes que cumplen medidas judiciales de internamiento, incluyendo algunos que ya han alcanzado la mayoría de edad pero deben terminar allí su medida. Trabajadores del centro y sindicatos llevan tiempo denunciando una escalada de agresiones, amenazas y episodios violentos en estas instalaciones, que consideran “insostenible”.
En los últimos meses se han sucedido distintos altercados, peleas tumultuarias y revueltas que ya derivaron en detenidos y heridos entre educadores, vigilantes y agentes policiales, lo que ha reabierto el debate sobre los recursos, la seguridad y el modelo de gestión del centro de Juslibol. Tras el motín de este jueves, se espera que el Gobierno de Aragón revise de nuevo los protocolos y analice posibles medidas para reforzar la seguridad y prevenir nuevos incidentes.
