El Ayuntamiento les entrega una insignia de plata y una portada del Heraldo del día en que vinieron al mundo
Nacieron en 1926. Cuando Alfonso XIII todavía era rey, cuando en Zaragoza no había televisión ni autopistas, ni apenas coches. Han visto un siglo entero pasar desde la ventana y este martes el Ayuntamiento les ha dicho gracias.
Sesenta y dos de los 205 centenarios empadronados en la ciudad han acudido al acto organizado por el consistorio, donde la alcaldesa Natalia Chueca les ha entregado una insignia de plata de ley. También se han ido a casa con algo más personal: la portada del Heraldo de Aragón del día exacto en que nacieron. Un detalle pequeño, pero de los que se guardan.
La invitada estrella de la jornada tenía 105 años. Esther Melendo, nacida el 16 de abril de 1921, vive sola y, según quienes la conocen, con una energía que avergüenza a gente con la mitad de su edad. No es un caso aislado: el padrón municipal registra 628 personas en Zaragoza que han superado o superarán este año el siglo de vida.
Hubo tarta, jazz en directo y café. La celebración tenía ese tono de reunión familiar que estos actos, cuando salen bien, consiguen tener.
Chueca aprovechó para recordar lo que hay detrás de esa longevidad: 32 centros de convivencia de mayores, 77.000 socios, un servicio de ayuda a domicilio que mueve 30 millones al año y llega a 8.400 personas. Los números acompañan al discurso, que en este caso no hace falta forzar demasiado.
«Vosotros habéis construido esta Zaragoza mucho antes de que muchos de nosotros naciéramos», dijo la alcaldesa. Difícil llevarle la contraria.
Es la tercera edición de este homenaje. Cada año hay más candidatos.
