El Ayuntamiento mantiene la alerta amarilla ante rachas de hasta 90 km/h, cierra parques y pide extremar la precaución mientras los bomberos atienden una media de 25 incidencias diarias
El cierzo no da tregua en Zaragoza. Tras cuatro jornadas consecutivas de fuertes rachas de viento, la previsión apunta a que el temporal continuará este miércoles, lo que ha llevado al Ayuntamiento a activar por quinto día seguido el Plan Municipal de Emergencias en nivel amarillo.
Según la Agencia Estatal de Meteorología, se mantiene la alerta amarilla en la ribera del Ebro ante rachas que pueden oscilar entre los 70 y los 90 kilómetros por hora, e incluso superarse puntualmente, un umbral que ya se ha rebasado en varios momentos desde el pasado fin de semana.
Ante este escenario, el operativo municipal se activará entre las 11.00 y las 20.00 horas, aunque no se descarta que pueda ajustarse en función de la evolución del viento a lo largo de la jornada. Como medida preventiva, durante ese tramo horario permanecerán cerrados al público los principales parques de la ciudad, entre ellos el Parque Grande José Antonio Labordeta, el Tío Jorge, Torre Ramona o Castillo Palomar.
La concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, ha hecho un llamamiento a la prudencia y ha pedido a la ciudadanía extremar las precauciones, especialmente en las horas de mayor intensidad del viento.
La incidencia del temporal se está dejando notar en el día a día de los servicios de emergencia. Los Bomberos de Zaragoza están atendiendo una media de 25 intervenciones diarias relacionadas con el viento, principalmente por caída de ramas y árboles, desprendimientos de elementos urbanos como vallas o chapas, así como revisiones de fachadas.
Aunque las incidencias no han llegado a colapsar el servicio, sí se mantienen constantes, obligando a priorizar las actuaciones según su gravedad. Policía Local, Protección Civil y el resto de servicios municipales continúan también movilizados para garantizar la seguridad en la vía pública.
Desde el Ayuntamiento se insiste en seguir las recomendaciones básicas de autoprotección: asegurar objetos en balcones y terrazas, evitar zonas arboladas o en obras, no transitar bajo andamios y extremar la precaución al volante, especialmente en áreas expuestas al viento.
Con este nuevo episodio, Zaragoza encadena ya cinco días bajo la influencia de un cierzo persistente que mantiene en alerta a la ciudad y pone a prueba la capacidad de respuesta de los servicios municipales.
