Caspe recibe el apoyo del Gobierno de Aragón para el proyecto de una planta Biometano que creará 14 empleos directos y 30 indirectos

Mar Vaquero, portavoz del Gobierno de Aragon

El Gobierno autonómico respalda la inversión de 38,8 millones de euros de Enerth Investments para construir una planta capaz de transformar residuos agroganaderos en energía equivalente al consumo de casi 15.000 hogares

El Consejo de Gobierno de Aragón ha dado luz verde a la declaración de inversión de interés autonómico para el proyecto que la empresa Enerth Investments impulsa en Caspe: la construcción de una planta de biometano llamada a reforzar la economía local y la transición energética en la comunidad.

La iniciativa supondrá una inversión de 38,8 millones de euros y tendrá impacto directo en el empleo. Durante la fase de construcción se prevé la creación de unos 50 puestos de trabajo directos y 100 indirectos, mientras que la explotación de la instalación generará 14 empleos directos y otros 30 indirectos. Según el calendario previsto, las obras arrancarán en el tercer cuatrimestre de 2027 y la planta entrará en funcionamiento a finales de 2028.

La vicepresidenta y portavoz en funciones del Ejecutivo autonómico, Mar Vaquero, ha subrayado que el interés del proyecto “es tanto económico como laboral y medioambiental”, destacando además que cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Caspe.

La futura instalación tratará alrededor de 280.000 toneladas anuales de residuos agroganaderos para transformarlos en 13,3 millones de normo metros cúbicos de biometano al año, una producción energética equiparable al consumo de unos 14.700 hogares. Además, generará más de 250.000 toneladas anuales de digestato, un subproducto reutilizable en la agricultura.

Ubicada en una parcela de más de 134.000 metros cuadrados en el término municipal caspolino, la planta incorporará infraestructuras para recepción y digestión de residuos, tratamiento del gas y conexión directa con la red de transporte de Enagás, lo que permitirá su integración en el sistema energético.

La declaración como inversión de interés autonómico acelera la tramitación administrativa y sitúa el proyecto como una de las apuestas industriales y medioambientales relevantes para el territorio, en un contexto de búsqueda de alternativas energéticas sostenibles y de dinamización económica en áreas rurales.

Con esta iniciativa, Caspe se perfila como uno de los enclaves estratégicos en el desarrollo del biometano en Aragón, una tecnología llamada a ganar peso en el mix energético y en la gestión circular de residuos del sector agroganadero.