La norma, que comenzará ahora su tramitación pública, divide las infracciones en tres niveles.
El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado luz verde al proyecto de la nueva Ordenanza Cívica y de Convivencia Ciudadana, una normativa que establece sanciones de hasta 3.000 euros para quienes cometan actos vandálicos, realicen grafitis o lleven a cabo vertidos ilegales de residuos. La alcaldesa Natalia Chueca ha presentado el texto, al que calificó de «la ordenanza de las ordenanzas», con el objetivo de convertir la capital aragonesa en una ciudad «más cívica, más limpia y más segura».
La norma, que comenzará ahora su tramitación pública, divide las infracciones en tres niveles. Las más graves, con multas de hasta 3.000 euros, incluyen los actos vandálicos contra infraestructuras municipales o el uso de parques y jardines para pernoctar. Las graves, de hasta 1.500 euros, contemplan el botellón, los servicios sexuales retribuidos en la vía pública o las despedidas de soltero incívicas. Las leves, de hasta 750 euros, van desde orinar en la calle hasta abandonar patinetes o no recoger los excrementos de las mascotas.
Chueca recordó que el 91,5% de los zaragozanos reclamaba esta medida según el último barómetro municipal, y subrayó que el texto «nace de la calle, de escuchar a los vecinos». La ordenanza incluye también la prohibición de acceder a edificios municipales con el rostro cubierto sin identificarse previamente ante la Policía Local.
