Junto a Fidel y Cierzo, otros ejemplares liberados dentro del programa municipal continúan moviéndose por Zaragoza y su entorno
Al menos dos de los halcones peregrinos criados en las terrazas de Etopia Centro de Arte y Tecnología han encontrado pareja y han establecido su vida en el entorno urbano de Zaragoza y sus alrededores, un nuevo hito para el programa municipal de reintroducción de esta emblemática rapaz en la ciudad.
Fidel, de tres años, ha sido observado recientemente en los cortados del río Ebro a la altura de Utebo junto a una hembra que no está anillada. Todo apunta a que el encuentro se produjo durante el pasado invierno, mientras el halcón realizaba sus habituales desplazamientos por esa zona del cauce. La presencia de la pareja en este entorno natural sugiere que el ave ha logrado integrarse con éxito en el medio y establecer vínculos fuera del programa de cría.
Un caso especialmente llamativo es el de Cierzo. Este ejemplar protagonizó una historia de supervivencia tras sufrir un grave accidente. Después de ser liberado hace cuatro años, permanecía en el entorno de San Gregorio cuando fue encontrado herido por un particular que dio aviso a la Unidad Verde del Ayuntamiento. El halcón fue trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Alfranca, donde fue operado de una fractura en el ala el pasado 8 de junio.
Contra todo pronóstico, Cierzo se recuperó con rapidez y pudo volver a volar en noviembre. No solo ha logrado sobrevivir tras el accidente, sino que además ha encontrado pareja poco tiempo después de su liberación. En este caso, los expertos creen que la hembra procede de un programa de reintroducción similar desarrollado en Madrid. Todo indica que llegó a Zaragoza durante el invierno y coincidió con Cierzo en la ciudad.
La pareja se ha establecido en la torre de la iglesia de Iglesia de San Antonio de Padua, en el distrito de Torrero. Vecinos y aficionados a la ornitología han confirmado varios avistamientos en la zona, donde no se descarta que en el futuro puedan criar.
Otros halcones siguen presentes en la zona
Junto a Fidel y Cierzo, otros ejemplares liberados dentro del programa municipal continúan moviéndose por Zaragoza y su entorno, aunque algunos no han sobrevivido, en muchos casos debido a accidentes con tendidos eléctricos u otras circunstancias fortuitas.
Entre los más habituales se encuentran Gordon, Electra y Zape. Los tres son vistos con frecuencia en el entorno del barrio de La Almozara. Gordon se desplaza a menudo hacia la provincia de Huesca, especialmente por zonas como Las Lomas del Gállego u Ontinar de Salz. Electra, en cambio, mantiene un comportamiento más urbano y suele observarse en el Parque del Agua Luis Buñuel, con la Torre del Agua como referencia habitual. Zape, por su parte, prefiere dirigirse hacia Garrapinillos, Plaza y el entorno del aeropuerto.

Un proyecto que refuerza la biodiversidad urbana
El Ayuntamiento de Zaragoza consolida así su proyecto de reintroducción del halcón peregrino, que utiliza las terrazas de Etopia como espacio de nidificación y adaptación a la vida en libertad. La iniciativa forma parte de la estrategia municipal para fomentar la biodiversidad urbana y promover una convivencia equilibrada entre la ciudadanía y la fauna silvestre.
La presencia del halcón peregrino aporta, además, beneficios ecológicos relevantes. Estas aves contribuyen al control natural de poblaciones de palomas y otras especies urbanas, incrementan la diversidad faunística de la ciudad y sirven como herramienta de educación ambiental, acercando a la ciudadanía la importancia de proteger los ecosistemas urbanos.
Desde el consistorio se anima a la población a comunicar posibles avistamientos y, sobre todo, a respetar a estas aves durante los periodos de cría. Con iniciativas como esta, Zaragoza refuerza su apuesta por una ciudad más verde y resiliente, donde la innovación tecnológica convive con la conservación de la naturaleza.
