La noria gigante de Zaragoza empieza a desmontarse sin haberse estrenado

Una imagen del montaje de la noria/AGRADECIMIENTO A ARAGON TV

La noria gigante de Zaragoza, anunciada como una de las grandes atracciones de la pasada Navidad, ha comenzado este lunes su desmontaje sin haber llegado a girar ni una sola vez. Operarios y una grúa se han desplazado a primera hora de la mañana a la zona de La Chimenea, en la ribera del Ebro, para retirar uno a uno los vagoncitos y proceder después al desmantelado de la estructura principal.

El Ayuntamiento de Zaragoza ordenó el 2 de febrero la retirada de la atracción al constatar, tras varias inspecciones técnicas, que no cumplía con los requisitos de seguridad exigidos y que las deficiencias detectadas no habían sido subsanadas por la empresa promotora. Entre los problemas señalados figuraban tanto carencias en el sistema de cierre automático de las cabinas como la inadecuación del terreno sobre el que se había levantado la instalación, que no ofrecía garantías suficientes para soportar su peso con seguridad.

Cumplido el plazo inicial de un mes dado para su retirada, el Consistorio concedió a la gestora un nuevo margen de 15 días laborables para desmontar por completo la noria, compromiso que incluía el inicio de los trabajos este lunes. Según informó el diario Heraldo de Aragón, el Ayuntamiento trasladó a la empresa que, transcurrido ese periodo, se valorarían posibles sanciones y el impacto del montaje sobre el terreno, pudiendo incluso no devolverse la fianza en caso de desperfectos.

La historia de esta noria se ha convertido en un símbolo de retrasos y controversias: llegó con semanas de demora, no pudo inaugurarse durante la campaña navideña y encadenó hasta tres informes técnicos desfavorables sin llegar a abrir al público. Ahora, con el inicio del desmontaje, Zaragoza se despide definitivamente de una atracción que pretendía convertirse en reclamo turístico y que acaba abandonando la ciudad sin haber ofrecido a los zaragozanos ni una sola vuelta.