orge Azcón ha defendido en las Cortes un pacto con Vox basado en la “prioridad nacional” y ha pedido estabilidad para la legislatura, mientras PSOE, CHA, Aragón-Teruel Existe e IU han cargado contra un acuerdo que ven lesivo para los derechos y la convivencia.
No hubo sorpresas. Jorge Azcón ha sido reelegido este miércoles presidente de Aragón tras sumar los apoyos de PP y Vox, que le han permitido alcanzar la mayoría necesaria en las Cortes, en una investidura marcada por la defensa del acuerdo de gobierno entre ambas formaciones y por el rechazo frontal de todos los grupos de la oposición.
En su intervención, el líder popular ha defendido que esta nueva etapa debe servir para dar “estabilidad” a la comunidad y ha enmarcado su investidura como una “meta volante”, insistiendo en que lo importante ahora es “gobernar bien” y respetar las reglas democráticas y la legalidad.
Azcón también ha respaldado el contenido del pacto con Vox, especialmente la llamada “prioridad nacional” en el acceso a los servicios públicos, una fórmula que ha presentado como parte de una política de “justicia y sentido común” para Aragón y para España.
El portavoz de Vox, Alejandro Nolasco, ha celebrado el acuerdo como un punto de partida para lo que su partido aspira a extender al conjunto del país, pero ha advertido a Azcón de que no se trata de un “cheque en blanco” y que exigirán el cumplimiento íntegro del pacto.
Desde la oposición, la portavoz socialista Pilar Alegría ha acusado al presidente reelegido de vender “derechos y convivencia” para mantenerse en el poder y ha tachado la prioridad nacional de segregación entre “ciudadanos de primera y de segunda”, además de censurar que elija gobernar con Vox.
El portavoz de Chunta Aragonesista, Jorge Pueyo, ha calificado el pacto de PP y Vox como “el pacto de la vergüenza” y ha sostenido que Azcón queda “maniatado” por los intereses de sus socios y de las direcciones nacionales de ambos partidos.
Tomás Guitarte, de Aragón Teruel Existe, ha rechazado “de forma rotunda” el nuevo Ejecutivo y ha advertido de que Vox usa estos gobiernos autonómicos como instrumentos para su “guerra cultural”.
Por su parte, la diputada de IU, Marta Abengochea, ha acusado a Azcón de abrir la puerta al fascismo con un acuerdo que, a su juicio, institucionaliza el racismo y el clasismo.
La portavoz del PP, Ana Marín, ha defendido en cambio que el pacto responde al resultado de las urnas y ha agradecido a Vox haber alcanzado un entendimiento para ofrecer soluciones a los problemas de los aragoneses.
