Zaragoza invertirá 1,7 millones en modernizar el Parque Pignatelli, cuarenta años después de su última gran reforma

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha sido la encargada de dar a conocer los detalles de la actuación

El Parque Pignatelli, uno de los pulmones verdes con más historia de Zaragoza, se prepara para una intervención integral que actualizará su fisonomía cuatro décadas después de la última gran reforma, la de 1985. El Ayuntamiento ha presentado hoy un proyecto de 1,7 millones de euros que afectará a una superficie de unos 26.800 metros cuadrados y que busca resolver los problemas de accesibilidad, conservación y movilidad acumulados a lo largo de los años.

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha sido la encargada de dar a conocer los detalles de la actuación, que se suma a otras intervenciones integrales ya completadas o en marcha en espacios verdes emblemáticos de la ciudad, como el Parque Grande José Antonio Labordeta, el del Royo del Rabal o el del Tío Jorge. «Durante estos años hemos llevado a cabo decenas de intervenciones de diferente calado en espacios verdes de toda la ciudad, en nuestra convicción de que los parques son los espacios abiertos más apreciados por los ciudadanos, lugares en los que combinar el ocio con el descanso, el deporte y la salud», ha señalado la regidora.

Un parque que arrastra el peso de los años

Pese a que la remodelación de 1985 modernizó entonces un espacio que ya rondaba el siglo de historia, el aumento del uso en las últimas décadas —sobre todo en los itinerarios principales— ha ido deteriorando de forma notable los pavimentos. A ese desgaste se suman las dificultades para mantener los firmes drenantes, dañados por los arrastres de las lluvias, y el envejecimiento de las redes de servicio, algunas de las cuales se remontan a principios del siglo XX.

Con ese diagnóstico sobre la mesa, el proyecto se marca varios objetivos: mejorar la accesibilidad general, reorganizar y dimensionar los viales según su nivel de uso, renovar las infraestructuras que discurren bajo ellos, reforzar la iluminación, rehabilitar los accesos y potenciar algunos de los rincones más representativos con nuevo mobiliario urbano. También se revisarán las concesiones existentes en el parque y se mejorará su conexión con la ciudad a través de nuevos accesos desde el paseo Cuéllar.

Nueve sectores de actuación

La intervención se divide en nueve sectores diferenciados. El más importante, y verdadero núcleo del proyecto, es la renovación completa del vial que une la calle Maestro Estremiana con la glorieta Diego de Velázquez, el recorrido con más tránsito peatonal y ciclista de todo el parque y bajo el que discurren además las principales redes de abastecimiento. Ahí se renovarán a la vez el pavimento, las infraestructuras soterradas y el mobiliario urbano, incluidas las conexiones con el exterior.

El segundo sector se centrará en la accesibilidad del itinerario peatonal paralelo a ese vial principal, hoy limitado por numerosos tramos de escaleras. El proyecto prevé incorporar rampas en todos esos puntos para lograr un recorrido completamente accesible, además de aprovechar para reparar los tramos de pavimento más deteriorados.

La imagen urbana del parque también gana peso en el proyecto. El acceso desde la glorieta Diego de Velázquez se renovará consolidando su estructura, retirando elementos metálicos añadidos con los años e incorporando nueva iluminación y señalética. Algo similar ocurrirá en el acceso desde el paseo Cuéllar, donde además se instalará un elemento ligero sobre los pórticos existentes que dará sombra durante el día y se iluminará por la noche.

Entre las actuaciones más singulares figura la recuperación del entorno de la Fuente Circular, que ganará protagonismo con una luminaria circular que conectará visualmente con la columnata existente, además de la sustitución de piezas deterioradas o desaparecidas para recobrar la imagen original del conjunto.

El plan contempla también la renovación integral de la red de iluminación —canalizaciones y luminarias, en una fase posterior—, la rehabilitación del vallado perimetral y la sustitución de los bancos de las tres plazas circulares por nuevos elementos continuos de hormigón armado con asientos de madera. Los bancos históricos, eso sí, no desaparecerán: se reubicarán en otras zonas del parque para seguir prestando servicio.

Por último, la actuación se completará con dos nuevas entradas totalmente accesibles desde el paseo Cuéllar, que mejorarán la permeabilidad del límite norte del parque, facilitarán la circulación transversal y reforzarán su integración en la trama urbana de la ciudad.