El Ayuntamiento de Zaragoza implantará en los próximos años un sistema inteligente de prioridad semafórica para el autobús urbano que será testado antes de su despliegue definitivo en 100 intersecciones de la ciudad. El Gobierno municipal ha aprobado hoy el pliego para contratar la asistencia técnica que colaborará con los técnicos municipales en el diseño de este desarrollo de I+D+i, vinculado a la futura contrata del bus, actualmente en proceso de adjudicación.
El objetivo es claro: mejorar la regularidad del servicio, aumentar el cumplimiento horario y reducir las variaciones en los tiempos de paso. Para ello, el Área de Medio Ambiente y Movilidad plantea un sistema específico adaptado al tráfico urbano zaragozano que, según el Consistorio, será pionero en España y previsiblemente también en Europa.
La alcaldesa, Natalia Chueca, ha anunciado el inicio del proceso de licitación y ha subrayado la dimensión estratégica del proyecto. «Estamos ante un proyecto muy especial cuyo objetivo es mejorar la fluidez, la calidad e incluso la seguridad de nuestra red de autobús urbano, que actualmente registra más de 300.000 validaciones diarias y es, junto al tranvía, la columna vertebral de nuestra red de movilidad urbana», ha señalado.
Chueca ha destacado además «el carácter pionero de la solución que se plantea, que será desarrollada específicamente ya que no existe en el mercado ninguna que cumpla con todos los requerimientos que quiere implementar Zaragoza». La alcaldesa ha recordado que el sistema de prioridad del tranvía, diseñado por técnicos municipales, ha despertado interés internacional y ha añadido que ahora se busca crear una prioridad semafórica «made in Zaragoza» para el autobús.
Doble sistema de detección para ganar precisión
La principal novedad técnica será la combinación de dos sistemas de detección para conocer con exactitud la posición de cada autobús al aproximarse a un cruce regulado.
En una prueba piloto realizada hace años con 30 autobuses equipados con GPS y comunicación con 12 reguladores semafóricos, el sistema de prioridad dinámica no ofreció los resultados esperados debido, entre otros factores, a problemas de precisión en la localización, la coexistencia de líneas sin prioridad o la variabilidad en los tiempos de parada.
Ahora, el nuevo modelo combinará balizas de tipo ferroviario —similares a las del tranvía y ubicadas principalmente en la calzada— con tecnología V2X (vehicle-to-everything), que permite una comunicación bidireccional en tiempo real entre el vehículo y la infraestructura semafórica. De este modo, el regulador del semáforo recibirá datos de posición, velocidad, nivel de ocupación o retraso respecto al horario previsto.
Este sistema híbrido reducirá problemas de cobertura y latencia en la transmisión de datos y permitirá ajustar la prioridad en función de múltiples variables del tráfico urbano, un reto más complejo que el modelo aplicado al tranvía.
Más velocidad comercial y menos esperas
Entre los objetivos concretos del proyecto figuran aumentar la velocidad media en tramos críticos sin comprometer la seguridad vial, reducir la variabilidad de los tiempos de viaje, disminuir las detenciones en semáforos en corredores prioritarios y mejorar la puntualidad en paradas clave.
También se persigue una mayor eficiencia energética y sostenibilidad del transporte público, así como un incremento en la satisfacción de los usuarios gracias a una mayor fiabilidad del servicio.
Cuatro fases y cuatro años de desarrollo
El contrato aprobado se estructura en cuatro fases. La primera abordará la definición de los requerimientos técnicos, el diseño del algoritmo y su programación, así como la integración con el Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE) del autobús y con la aplicación municipal de control de tráfico.
Para ello, la Oficina de Movilidad cuenta con un ordenador específico capaz de conectarse a un regulador semafórico real, lo que permitirá realizar simulaciones avanzadas antes de la implantación en calle.
La segunda fase consistirá en una prueba piloto en cuatro intersecciones mediante la tecnología híbrida V2X más balizas, con el fin de ajustar parámetros en condiciones reales. La tercera incluirá el mantenimiento de los equipos durante 18 meses para que el personal técnico municipal se familiarice con el sistema.
Finalmente, la cuarta fase supondrá la asistencia técnica durante el despliegue definitivo en 100 cruces y en la totalidad de la flota, ya bajo la nueva concesión del servicio.
El proyecto tiene un horizonte estimado de cuatro años y un presupuesto base de licitación de 1.573.529,39 euros (IVA incluido). Los pagos estarán vinculados al cumplimiento de los distintos hitos y se contempla una posible prórroga de un año.
Todos los desarrollos técnicos y trabajos derivados del contrato serán de propiedad exclusiva del Ayuntamiento de Zaragoza, que conservará íntegramente los derechos de explotación y propiedad intelectual del sistema.
