Los disfraces coronan el gran final de San Blas y Santa Águeda en Mequinenza

El programa musical acompañará la fiesta durante todo el fin de semana

Mequinenza se prepara para vivir este fin de semana el momento más esperado y vistoso de sus fiestas de San Blas y Santa Águeda, declaradas de Interés Turístico de Aragón. Los concursos de disfraces infantil y de adultos, auténtica seña de identidad de la localidad, pondrán el broche de oro a unas celebraciones que desde finales de enero llenan las calles de tradición, música y participación vecinal.

El viernes 6 y el sábado 7 de febrero, el Pabellón Polideportivo se convertirá en el epicentro de la imaginación y el color con los desfiles de los dos concursos, ambos dotados con más de 3.400 euros en premios en metálico. No faltarán los pasacalles animados por la charanga La Bancha, la música del DJ Pelli y un ambiente festivo que se prolongará en la Sala Vora Riu y en las sesiones de discomóvil.

El programa musical acompañará la fiesta durante todo el fin de semana: el viernes actuará el grupo Mi Mejor Versión junto al DJ de El Gallo de Los 40 Principales, mientras que el sábado tomará el relevo la orquesta Nueva Era, para cerrar una noche en la que los disfraces —auténticas obras de arte confeccionadas por los propios vecinos— volverán a ser los grandes protagonistas.

Las fiestas se despedirán el domingo 8 de febrero con una jornada pensada para el público familiar, con un espectáculo infantil de Sac Espectacles en la Sala Vora Riu, chocolate caliente repartido por la Comisión de San Blas y la actuación de la Unión Musical de Garrapinillos en la Sala Goya.

Desde el pasado 29 de enero, Mequinenza vive casi una veintena de actividades gratuitas que combinan tradición, cultura, propuestas infantiles y música. En el apartado más solemne, destacan las procesiones de San Blas y Santa Águeda, el tradicional Pa Beneit, las misas cantadas por el Coro Local y el rezo del rosario en la iglesia.

A todo ello se suma una de las tradiciones más queridas: la elaboración y venta de las “coques” por parte de las comisiones organizadoras, unos dulces sencillos —de agua, harina, sal y aceite— a los que cada comisión añade su ingrediente secreto y que ayudan a financiar unas fiestas que, año tras año, convierten a Mequinenza en un referente festivo de Aragón.