Los vecinos de la Comarca Gúdar-Javalambre cuentan ya con dos helisuperficies H24, en Mosqueruela y Mora de Rubielos, impulsadas por el Gobierno de Aragón, con la aportación económica de la Comarca Gúdar-Javalambre y la Diputación de Teruel. Las instalaciones, que han sido presentadas este martes, permitirán reducir de forma significativa los tiempos de los traslados sanitarios y mejorar la respuesta ante emergencias, también en horario nocturno.
A la presentación han asistido el director general de Interior y Emergencias, Miguel Ángel Clavero; el presidente de la Diputación Provincial de Teruel, Joaquín Juste, y el presidente de la comarca de Gúdar‑Javalambre, José Luis Alvir. Las dos helisuperficies se han construido en terrenos de titularidad municipal, fuera de los cascos urbanos, y han supuesto una inversión total de 440.000 euros. El Gobierno de Aragón ha financiado el 50% del coste, mientras que el resto ha sido aportado de forma conjunta por la comarca de Gúdar‑Javalambre y la Diputación Provincial de Teruel.
Ambas infraestructuras están dotadas de todos los elementos exigidos por la normativa aeronáutica para garantizar la seguridad en las maniobras de aterrizaje y despegue durante los vuelos nocturnos, incluida la señalización específica y un sistema de iluminación que asegura la visibilidad necesaria para la operación de las aeronaves. El encendido de estos sistemas de iluminación está monitorizado y puede activarse tanto por la tripulación del helicóptero durante el vuelo como de forma remota desde el Centro de Emergencias 112 Aragón.
Clavero ha detallado que, además de las nuevas helisuperficies inauguradas, la red H24 del Gobierno de Aragón cuenta actualmente con bases operativas en Jaca, Boltaña, Alcorisa, Cuencas Mineras y Blancos del Coscojar. A ellas se suman la helisuperficie del Hospital Militar de Zaragoza y la base de Villanueva de Gállego, «que es donde están nuestros helicópteros».
Por su parte, el presidente de la Diputación de Teruel Joaquín Juste ha subrayado la «tranquilidad y la comodidad» que suponen estas instalaciones y ha destacado el compromiso de la institución para extender estas helisuperficies a todo el territorio.
También Alvir ha querido destacar la mejora que suponen las helisuperficies para una comarca muy grande, y por eso ha recordado que la Comarca propuso hacer dos instalaciones en lugar de una, al tratarse de una comarca grande en extensión, con orografía complicada y con una meteorología en invierno que puede complicar los traslados.
Próximos proyectos
El director general ha explicado que ya se está construyendo una nueva helisuperficie en la comarca de Ribagorza y que el Gobierno de Aragón tiene preparados los proyectos de Benasque y Calatayud, una ubicación que ha calificado como «muy importante» por su posición estratégica. Asimismo, ha avanzado que «en breve plazo» se incorporarán a la red las helisuperficies de los hospitales de Alcañiz y Teruel, ambas ya finalizadas, a la espera de la entrada en funcionamiento del nuevo hospital de Teruel para que su helisuperficie pueda activarse. Por último, Clavero ha subrayado que el Ejecutivo autonómico trabaja de forma coordinada con numerosas comarcas para seguir ampliando esta red por todo el territorio.
En el caso de la provincia de Teruel, ha señalado que se está colaborando con comarcas como Albarracín, Jiloca, Matarraña, Bajo Aragón y la Comunidad de Teruel, con el objetivo claro de que la provincia de Teruel tenga «al menos una helisuperficie por comarca», un reto que también se tiene para la provincia de Huesca y que es menos prioritario para las zonas más cercanas a Zaragoza, que tienen un desplazamiento más ágil hasta los hospital de la capital.
Infraestucturas estratégicas para mejorar la capacidad de respuesta
La comarca de Gúdar‑Javalambre, la más meridional de Aragón, presenta unas condiciones territoriales especialmente exigentes para la gestión de emergencias. Con una superficie aproximada de 2.350 kilómetros cuadrados, una orografía montañosa, núcleos de población dispersos y una climatología que, especialmente en invierno, dificulta la movilidad por carretera, la disponibilidad de infraestructuras aéreas resulta clave para garantizar una atención rápida y eficaz.
Desde Mora de Rubielos el traslado por carretera hasta el hospital Obispo Polanco de Teruel supone unos 40 kilómetros y alrededor de 35 minutos, mientras que el desplazamiento hasta los hospitales de Zaragoza supera los 200 kilómetros y puede implicar trayectos de hasta dos horas y media. En el caso de Mosqueruela, los traslados terrestres a Teruel y a Zaragoza alcanzan casi los 90 minutos y las tres horas, respectivamente.
Frente a ello, el transporte en helicóptero permite reducir de forma muy significativa estos tiempos, situando los traslados a Teruel en 10‑15 minutos desde Mora de Rubielos y 15-20 minutos desde Mosqueruela. El viaje a Zaragoza es de unos 45 minutos en ambos casos, un factor determinante en emergencias tiempo‑dependientes como infartos, ictus o traumatismos graves.

