“Los hechos son los que son y llegado el momento los dejarán claros los tribunales si hace falta”, ha recordado el diputado de Barrios Rurales. La semana que viene la Diputación convocará una comisión de seguimiento para reclamar al Ayuntamiento 2 de los 6 millones no ejecutados
El diputado delegado de Barrios Rurales de la Diputación de Zaragoza, Miguel Sanz, ha reiterado hoy viernes los incumplimientos del Ayuntamiento de la capital aragonesa en el último convenio de barrios rurales saliendo al paso de la “desfachatez” y la “desvergüenza” de los concejales Alfonso Mendoza y Paloma Espinosa.
“Sobre las declaraciones del señor Mendoza y la señora Espinosa solo voy a decir una cosa: que como ciudadano y representante público me da vergüenza que unos concejales del Ayuntamiento de Zaragoza se atrevan a decir lo que han dicho en su rueda de prensa”, ha criticado el diputado delegado de Barrios Rurales. “Los hechos son los que son, y llegado el momento lo dejarán claro los tribunales si hace falta: el Ayuntamiento de Zaragoza solo ejecutó 3 de los 9 millones de euros que debía invertir en nuevas obras para los barrios rurales según lo acordado en el último convenio. Por tanto los 6 millones restantes los tiene que devolver a la Diputación”.
Sanz ha recordado que 4 de esos 6 millones de euros no ejecutados “no se le transfirieron al Ayuntamiento porque la Diputación vio que estaban incumpliendo sus obligaciones”. “Los otros 2 se le van a reclamar en la comisión de seguimiento que vamos a convocar la semana que viene después de reunirnos con los alcaldes de los barrios rurales. Decir que somos nosotros los que les debemos 4 millones es reírse de los zaragozanos y las zaragozanas, el Ayuntamiento actúa como si el convenio no tuviera valor jurídico ni consecuencias legales. Obviar lo que realmente sucedió y pedir que se actúe como si hubiera convenio es engañar a los ciudadanos y no tener la siriedad y el rigor que se espera de una institución como el Ayuntamiento”, ha insistido el diputado.
La señora Chueca no ha parado de presumir de su gestión en los barrios rurales de Zaragoza, pero realidad es que se ella y su equipo solo han sido capaces de ejecutar un tercio de las nuevas obras a las que se comprometieron”, ha denunciado Sanz. “Además la señora Chueca deberá explicar por qué dejó decaer el convenio 2021-2024 aun cuando sabían que debían prorrogarlo o acordar con nosotros su modificación, tal y como les avisó medio año antes un informe de su Intervención: ni pidieron una prórroga ni quisieron celebrar la comisión de seguimiento que les pedimos hacer antes del 31 de diciembre de 2024 y en convenio decayó”.
“Desde entonces la señora Chueca y su equipo no han parado de culpar a la Diputación de su propia incapacidad dando cifras y datos que como mínimo no son ciertos, aunque lo de hoy ha sido el colmo de la desfachatez y la desvergüenza. Tampoco nos han invitado a las inauguraciones de las obras que han hecho con el dinero de la Diputación. Como ya hemos dicho otra vez, ellos hacen la fiesta y nosotros la pagamos”, ha seguido relatado el diputado delegado de Barrios Rurales.
En contraste, la Diputación de Zaragoza “ha seguido actuando con la discreción la responsabilidad y el respeto institucional con el que trabajamos siempre”. “Siempre hemos dicho que estamos dispuestos a firmar un nuevo convenio de barrios rurales, pero dando a Zaragoza exactamente el mismo trato que a los otros 292 municipios de la provincia: cuando incumplen tienen que devolver a la Diputación los fondos recibidos”, recordado Sanz reiterando una vez más la posición de la DPZ.
El convenio de barrios rurales 2017-2019
La Diputación aportó 9 millones de euros para que el Ayuntamiento ejecutase infraestructuras y equipamientos en todos los barrios rurales.
El convenio se fue prorrogando durante cuatro años más de los inicialmente previstos, hasta el 31 de diciembre de 2023, pero a pesar de esas ampliaciones de plazo el Ayuntamiento tiene que reintegrar a la Diputación más de un millón de euros de los 9 que recibió: 644.00 euros que el Ayuntamiento ya devolvió y 573.000 que están en tramitación tras recibirse alegaciones del Consistorio.
El convenio de barrios rurales 2021-2024.
La Diputación comprometió 16 millones de euros y pagó 12: viendo los datos de inejecución, los 4 millones de euros de la última anualidad no le fueron transferidos.
Cuatro millones de euros no tenían contraprestaciones concretas, sino que se incluyeron por la colaboración en materia de bomberos, residuos y protección animal. La obligación del Ayuntamiento era destinar 3 millones de euros a terminar las obras pendientes del anterior convenio y ejecutar 9 millones de euros en obras nueva.
De esos 9 millones de euros en obras nuevas el Ayuntamiento solo ejecutó 3, por lo tanto los otros 6 millones los tiene que reintegrar a la Diputación por haber incumplido sus compromisos: los 4 que no le fueron transferidos porque ya se vio que el Ayuntamiento estaba incumpliendo sus obligaciones y los 2 que le va a reclamar la Diputación en la próxima comisión de seguimiento.
El Ayuntamiento dejó decaer el último convenio
En julio de 2024 la Intervención del Ayuntamiento de Zaragoza emitió un informe de control financiero en el que recomendaba solicitar la prórroga del convenio 2021-2024 antes de su finalización el 31 de diciembre de 2024. Esta recomendación se hizo “teniendo en cuenta el escaso grado de ejecución alcanzado en las obras realizadas, tan solo del 2% a falta de un año de ejecución y del 12,6% a falta de media anualidad”. Por tanto el Ayuntamiento sabía que tenía que prorrogar el convenio o negociar una modificación de lo acordado. A pesar de ello, el Ayuntamiento no quiso celebrar una comisión de seguimiento antes del 31 de diciembre para para analizar el nivel de ejecución de las obras con las cifras sobre la mesa y ver si procedía una prórroga, tal y como le solicitó la Diputación.
