Estudian una alternativa de paso durante la reparación del puente de la N-260 en Bisaurri

Visita delegado a Bisaurri

El Ejecutivo central trabaja con el Ejército de Tierra para garantizar la movilidad en la Ribagorza durante las obras de emergencia

La Delegación del Gobierno en Aragón trabaja en una alternativa de paso para mantener las comunicaciones en la comarca de Ribagorza durante las obras de emergencia previstas en el puente de la N-260 a su paso por Bisaurri (Huesca). Así lo ha explicado este martes el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, durante una reunión celebrada en Castejón de Sos con representantes de la comarca y alcaldes y alcaldesas de los municipios afectados.

En el encuentro, al que también ha asistido el subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, se han detallado las afecciones que provocarán los trabajos de sustitución del pontón sobre el barranco de Urmella, una actuación declarada de emergencia por el Consejo de Ministros el pasado mes de octubre tras el deslizamiento de un talud en esta vía.

Beltrán ha informado de que se están manteniendo conversaciones con el Ministerio de Defensa para solicitar la colaboración del Ejército de Tierra en la búsqueda de una solución provisional que permita el paso de vehículos mientras duren las obras. En este sentido, el Regimiento de Pontoneros desplazó el pasado miércoles, 28 de enero, una unidad a la zona para, junto con técnicos de Carreteras del Estado, reconocer el terreno y analizar la viabilidad del tendido de un puente provisional sobre el barranco de Urmella.

Tras esta primera inspección, se está elaborando un estudio técnico más detallado que permita avanzar en esta opción. La instalación de un pontón provisional con capacidad para vehículos de hasta 20 toneladas garantizaría la circulación hacia y desde Castejón de Sos, municipio de referencia sanitaria y educativa para la zona, durante el tiempo que se prolonguen las obras.

El Consejo de Ministros declaró el pasado 15 de octubre la emergencia de las obras de rehabilitación estructural del pontón situado en el punto kilométrico 383+150 de la N-260, en el término municipal de Bisaurri, con un presupuesto de 453.421,66 euros. El objetivo es subsanar la situación de grave peligro generada tras el hundimiento de parte de la plataforma de la vía ocurrido la pasada primavera.

Con anterioridad, el Ministerio de Transportes había realizado trabajos de investigación del terreno, incluyendo sondeos con extracción de testigos y ensayos geotécnicos de penetración dinámica en distintos puntos del tramo de la N-260 comprendido entre Bisaurri y Castejón de Sos.

Por su parte, el subdelegado del Gobierno en Huesca, Carlos Campo, ha mantenido un contacto permanente con las alcaldías de la zona durante las últimas semanas, una vez confirmada la necesidad técnica de realizar un corte total de la carretera para sustituir el actual puente por uno nuevo, una operación que requerirá reforzar el terreno colindante mediante la instalación de pivotes.

La Delegación del Gobierno ha trasladado a los representantes municipales su compromiso de seguir informando puntualmente sobre la evolución de los trabajos y de buscar soluciones que minimicen el impacto de las obras en la vida cotidiana de los vecinos y vecinas de la Ribagorza.