El Gobierno homenajea en Zaragoza a 18 víctimas del franquismo en Aragón, entre ellas Labordeta y Katya Acín

El ministro Torres presidió el acto en la Delegación del Gobierno e hizo entrega de las declaraciones de reparación a familiares

Había familias que llevaban décadas esperando este momento. Este martes, la Delegación del Gobierno en Aragón acogió un acto de reconocimiento oficial a 18 víctimas de la represión franquista en las tres provincias aragonesas, en un homenaje organizado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática que reunió a familiares, representantes institucionales y asociaciones memorialistas.

El ministro Ángel Víctor Torres presidió el acto y fue claro sobre su propósito: «No es un ejercicio de nostalgia ni una mirada complaciente al pasado. Es un compromiso con la verdad, la justicia, la reparación y con la dignidad humana».

De maestras republicanas a cantautores, pasando por sindicalistas y alcaldes

Los 18 homenajeados representan la amplitud de la represión franquista: hombres y mujeres de toda condición que tuvieron en común la defensa de la libertad. Entre ellos figuran la maestra oscense María Sánchez Arbós, pionera de la pedagogía republicana; el cantautor y escritor José Antonio Labordeta; Katya Acín, hija del anarquista Ramón Acín, fusilado junto a su mujer en 1936; o el sindicalista de CCOO Floreal Torguet, que pasó tres años en prisión repartidos entre Torrero, Carabanchel y otros centros penitenciarios.

También son reconocidos Miguel Vicente Basanta, albañil y militante comunista asesinado de tres disparos por la espalda mientras pintaba un muro en Zaragoza en febrero de 1977, apenas días después del primer mitin público del Partido Socialista de Aragón; y José Luis Alcazo, estudiante oscense asesinado a golpes por un grupo ultraderechista en el Parque del Retiro de Madrid en 1979.

Torres recordó además el caso de los aragoneses cuyos restos aparecieron en las criptas del Valle de Cuelgamuros, trasladados desde una fosa común de Borja en los años 50 por el régimen para construir su mausoleo. «Al otro lado del teléfono, todos sienten que, a sus familiares asesinados, además de robarles la vida, les robaron también la muerte», señaló el ministro, que fue quien comunicó en 2024 la identificación de los restos de Esteban Giménez y Juan Chueca.

Lola Campos: «La historia no puede ocultarse ni retorcerse»

En nombre de los homenajeados intervino la periodista Lola Campos, primera mujer en dirigir un periódico en Aragón —fue directora de Andalán durante la Transición— y ella misma reconocida en el acto. Campos reclamó que el recuerdo de estas personas se reivindique «no con afán justiciero, sino con el convencimiento de que la historia no puede ocultarse, ni falsearse, ni retorcerse y mucho menos olvidarse».

El acto, conducido por la periodista Lorena Ezquerra, contó también con la participación del secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez; el delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán; y el director de la Cátedra María Domínguez, Alberto Sabio.


Biografías de los homenajeados

Provincia de Zaragoza

Miguel Vicente Basanta López (Zaragoza, 1945 – Zaragoza, 1977). Militante de la oposición democrática a la dictadura, fue asesinado por un agente de la policía española el 5 de febrero de 1977. Ese día se había celebrado en Zaragoza el primer mitin público del Partido Socialista de Aragón y el ambiente en la ciudad estaba muy caldeado. Esa misma noche, Vicente Basanta, un albañil en paro y militante comunista de 32 años, realizaba una pintada en un muro de la calle Santa Gema de Zaragoza en la que se leía «Trabajo sí, policía no» junto con el símbolo de la hoz y el martillo, cuando un policía que en aquel momento se encontraba de permiso lo encañonó contra la pared y, al intentar huir, le asestó tres disparos por la espalda, dos de ellos en la nuca. Murió minutos más tarde en la clínica San Juan de Dios de Zaragoza.

Lola Campos Palacio. Nacida en Farasdués (Zaragoza), licenciada en Ciencias de la Información, dirigió el periódico Andalán —santo y seña de la Transición en Aragón— a partir del número 345. El periódico apareció en septiembre de 1972 y Lola se incorporó algunos años más tarde. En mayo de 2022, la Asociación de Periodistas de Aragón le rindió homenaje por haber sido la primera mujer en dirigir un medio de comunicación en Aragón. En octubre de 1982 empezó a trabajar en El Día como redactora-jefe. Fue directora de redacción de la Gran Enciclopedia de España y concejal socialista del Ayuntamiento de Zaragoza de 2003 a 2019. Colaboradora de Cadena SER, COPE, Radio Cadena, Onda Cero, Heraldo de Aragón y Periódico de Aragón.

Wirberto Delso Díez. Conocido como «el cura de Fabara», fue un sacerdote obrero con gran protagonismo en Aragón durante el tardofranquismo y la Transición. Fue destinado a Fabara (Zaragoza) en 1968, donde tomó contacto con sus parroquianos, con las agrupaciones de Acción Católica y con una juventud inquieta por los cambios sociales. Fue apartado de la parroquia por el arzobispo de Zaragoza Pedro Cantero Cuadrado en 1974; en solidaridad con él dimitieron 33 sacerdotes de la diócesis, y el llamado Caso Fabara traspasó fronteras y fue recogido por la prensa internacional. Wirberto falleció en 2009.

José Antonio Labordeta Subías (1935-2010). Cantautor, escritor, político y profesor, la policía política franquista escribía sobre él en 1973: «Es de ideología política totalmente contraria al Régimen y da acogida a sus ideas en las páginas del periódico Andalán«. Participó en primera línea de todos los proyectos culturales que construyeron una identidad popular aragonesa en los años previos a la recuperación de las libertades democráticas, desde las semanas culturales hasta la canción popular aragonesa. Su Canto a la Libertad se convirtió en símbolo de una época.

Maite Solas Pico. Profesora jubilada de la Universidad de Zaragoza y militante del PCE al final del franquismo. Se libró de ser detenida aduciendo enfermedad y estuvo escondida durante dos años. Es reconocida como representante cualificada del movimiento universitario en Aragón, que cumplió un papel central en la lucha contra la dictadura con sus fuertes movilizaciones entre 1975 y 1977.

Floreal Torguet Pena (Osso de Cinca, 1935). Secretario general de la Construcción de CCOO en Aragón, en su juventud estuvo exiliado en Francia. Participó de forma muy activa en la creación de Comisiones Obreras en Aragón hasta convertirse en una referencia indiscutible. Sus ideas le llevaron a la cárcel durante tres años, primero en Torrero y después en Carabanchel, Jaén, Granada y Palencia.


Provincia de Huesca

Katya Acín Monrás (Huesca, 1923). Sus padres fueron el artista anarquista Ramón Acín y Conchita Monrás, ambos fusilados en agosto de 1936. Estudió Historia y Bellas Artes y dedicó toda su vida a la enseñanza. En la etapa final, ya jubilada, se expresó a través de la pintura y el grabado, técnica que sentía especialmente próxima por la dureza de sus materiales y por su conexión con los primeros recuerdos de su adolescencia truncada.

José Luis Alcazo Alcazo, «Josefo» (Albero Bajo, Huesca, 1954 – Madrid, 1979). Estudiante de Historia en la Universidad Autónoma de Madrid, fue asesinado en el Parque del Retiro de Madrid el 13 de septiembre de 1979 por una banda de jóvenes ultraderechistas armados con bates de béisbol. Había viajado a Madrid ese día para recoger sus notas y hacer la mudanza de regreso a Huesca. Murió tras recibir un golpe en el cráneo.

Encarnación Fuyola Miret (1907 – México). Nacida en tierras oscenses, fue una de las principales representantes femeninas de la cultura política antifascista de la España de los años 30. Diplomada en Magisterio y aprobadas las oposiciones a correos, la documentación franquista la calificó de «más peligrosa que la Pasionaria». Hizo la guerra en el frente con grado de comandante. Falleció exiliada en México, adonde llegó en 1939 con una orden de busca y captura. Fue secretaria general de la Agrupación de Mujeres Antifascistas y directora de la revista Mujeres Españolas.

Joaquín Saludas Escalona. Primer alcalde democrático de Monzón (Huesca) tras la dictadura, en el mandato 1979-1983, encabezando la lista del PCE. Resistió contra la dictadura cuando muy pocos resistían, lo que le supuso varios años de cárcel. En la guerra se alistó voluntario en el ejército republicano. Durante los últimos años del franquismo, su casa funcionó como una suerte de consultorio laboral para obreros y clases humildes. Se ganó el respeto incluso de sus adversarios políticos.

María Sánchez Arbós (Huesca, 1889 – Madrid, 1976). Maestra por vocación, vinculada a la Institución Libre de Enseñanza, obtuvo el número uno en las oposiciones a Dirección de Escuelas en 1932 y fue destinada al Grupo Escolar Francisco Giner. La Guerra Civil destruyó su obra y la posguerra le trajo depuraciones, destitución y cárcel. Pasó sus últimos años encontrando consuelo en la publicación de algunos de sus textos.

Manuel Sender Garcés (Alcolea de Cinca, Huesca, 1905 – 1936). Abogado y hermano del escritor Ramón J. Sender, fue concejal y alcalde de Huesca durante la Segunda República. Detenido el 20 de julio de 1936, fue fusilado el 13 de agosto de ese mismo año en las tapias del cementerio de Torrero de Zaragoza, sin consejo de guerra.


Provincia de Teruel

Jerónimo Barquero Barquero (Bronchales, Teruel, 1919). Participó en la Guerra Civil enrolado en el Ejército del Centro. En 1947 se unió al maquis en los Montes Universales antes de pasar dos años escondido como «topo» en su propia casa. Tras entregarse a la Guardia Civil en 1948, fue sometido a un consejo de guerra del que resultó absuelto. Durante su movilización por el ejército franquista, en las antiguas termas Pallarés de Alhama de Aragón, trabó relación con el actor estadounidense Robert Taylor, que estaba allí internado como prisionero aliado.

Joaquín Carbonell Martí (Alloza, Teruel, 1947 – Zaragoza, 2020). Cantautor, poeta y periodista, formó parte del movimiento de la nueva canción aragonesa junto a Labordeta. Sus canciones, algunas prohibidas por la censura franquista, fueron un arma pacífica para luchar por la libertad. Grabó más de una decena de discos, escribió en prensa y presentó programas de televisión. Su obra literaria incluye títulos como Querido Labordeta o Aragón a la brasa.

María Pilar Lisón. Natural de Teruel, activista vecinal y social durante el tardofranquismo y la Transición. Representa el protagonismo femenino en la construcción de la democracia desde el ámbito local y cotidiano, y la progresiva incorporación de la mujer al mundo laboral y a la vida pública.

Palmira Pla Pechovierto (Cretas, Teruel, 1914 – Castellón, 2007). Maestra en Teruel durante la República, aplicó el nuevo espíritu pedagógico republicano. Exiliada tras la guerra, fundó en Venezuela el Instituto Cal y Canto, que llegó a tener 800 alumnos. Al regresar a España, donó el importe de la venta del colegio a la Universidad Carlos III para financiar becas a estudiantes latinoamericanos.

Ramón Segura Ferrer. Presidente de la Diputación Provincial de Teruel, fue elegido concejal de Valderrobres en 1931, luego alcalde y diputado provincial. Presidió la Diputación de Teruel en varios momentos de la Segunda República. Al inicio de la sublevación militar fue detenido y llevado a los sótanos del Seminario Conciliar de Teruel. Fue trasladado a Zaragoza y ejecutado en las tapias del cementerio de Torrero sin consejo de guerra ni simulacro de juicio.

Florentina Tregón Villarroya. Natural de Teruel, fue asesinada el 27 de diciembre de 1936 a los 37 años y enterrada en Los Pozos de Caudé. Dejaba a su esposo Severiano Catalán y a seis hijas menores de edad. Su reconocimiento pretende también homenajear a todas las mujeres turolenses represaliadas durante la guerra y la inmediata posguerra, cuyos restos yacen en los Pozos de Caudé.