La muestra reúne piezas de numerosas culturas africanas y plantea una lectura que recupera sus contextos rituales, sociales, económicos y espirituales
El Centro de Historias de Zaragoza acoge «La danza de los espíritus», una exposición dedicada al arte tradicional negroafricano que invita a acercarse a estas obras atendiendo no solo a sus formas, sino también a los usos, conocimientos, creencias y relaciones sociales que les dieron sentido. La muestra podrá visitarse del 5 de noviembre de 2026 al 28 de marzo de 2027 y organiza su recorrido en torno a cinco grandes ámbitos simbólicos: las máscaras, las monedas tradicionales, la fertilidad, la adivinación y los ancestros.
La muestra está comisariada por Alfonso Revilla Carrasco, profesor titular de Educación Visual y Plástica y Raúl Ursúa Astrain, profesor ayudante doctor de Educación Visual y Plástica de la Universidad de Zaragoza.
La exposición reúne piezas vinculadas a culturas como la dogón, bozo, ejagham, makonde, bamana, toma, chamba, mossi, yoruba, fali, senufo, kongo, lobi, moba o ewe, entre otras. El planteamiento busca alejarlas de una visión exclusivamente formal o exotizante y recuperar su condición de objetos vinculados a comunidades concretas, capaces de establecer relaciones entre los vivos y los antepasados, la tierra y la abundancia o lo visible y lo invisible.
«La danza de los espíritus» propone «decolonizar la mirada», hacer una reflexión sobre cómo se ha observado y mostrado históricamente el arte africano y sobre las categorías utilizadas para interpretarlo. La exposición reivindica una mirada más atenta y respetuosa a los contextos en los que estas piezas fueron creadas y utilizadas, entendiendo que cada una conserva una red de memorias, saberes, prácticas y relaciones que forman parte de su significado; son testimonios de sistemas culturales complejos en los que se relacionan economía, espiritualidad, parentesco, cuerpo, autoridad, territorio y comunidad.
Los objetos expuestos proceden de una colección privada compartida, con sedes en Huesca y Valladolid. La colección tiene una vocación didáctica y divulgativa y reúne piezas de distintas sociedades africanas con el propósito de acercar al público a la diversidad de sus expresiones artísticas y favorecer la comprensión de los significados culturales, sociales y espirituales que estas obras adquieren en sus contextos de origen.
CINCO ÁMBITOS PARA ACERCARSE A LAS OBRAS
El recorrido comienza con las máscaras, vinculadas al cuerpo, la danza, el sonido y la comunidad, y continúa con las monedas tradicionales, que muestran distintas formas de entender el intercambio, la riqueza y el prestigio.
La fertilidad y la abundancia protagonizan el tercer ámbito, con piezas relacionadas con la continuidad de la vida, el cuidado y la prosperidad colectiva. A continuación, la exposición aborda la adivinación y la protección, con objetos utilizados como instrumentos de mediación, conocimiento y reparación.
El itinerario concluye con los ancestros, a través de figuras destinadas a mantener el vínculo entre la comunidad de los vivos y quienes encarnan la memoria y la continuidad del linaje.
