La Policía Local encontró al perro, de 11 años, en estado crítico en un local insalubre de la calle Ambrosio del Ruste; la Policía Nacional culminó la investigación con la detención del propietario el pasado 30 de abril
Un galgo de 11 años vivía encerrado en un local sin agua, rodeado de basura y excrementos, en un estado de desnutrición tan grave que acabó ingresado en el Hospital de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza. Su dueño, un hombre de 43 años, fue detenido el pasado 30 de abril como presunto autor de un delito de maltrato animal.
Todo comenzó el 30 de marzo, cuando agentes de la Policía Local acudieron a la calle Ambrosio del Ruste tras recibir un aviso por un perro suelto. Lo que encontraron fue mucho más que un animal extraviado: el galgo presentaba signos evidentes de desnutrición, deshidratación y estrés, y el local donde vivía era un espacio de reducidas dimensiones sin acceso a agua, lleno de suciedad y excrementos. Los agentes intervinieron al animal de inmediato y lo trasladaron a un centro de protección animal. El propietario no estaba en el lugar.

A partir de ahí, el Grupo de Policía Judicial tomó el relevo e inició una investigación. Como medida cautelar, solicitaron a la protectora que no entregara el perro a su dueño. El animal fue trasladado al Hospital Veterinario, donde los informes confirmaron una condición corporal muy baja, taquicardia, deshidratación y alteraciones orgánicas compatibles con una alimentación irregular y prolongada en el tiempo.
Un mes después de que la Policía Local rescatara al galgo, la Policía Nacional detuvo al propietario. Fue puesto a disposición judicial y quedó en libertad con cargos.
¿Qué dice la ley?
El maltrato animal está tipificado en el Código Penal español y castiga a quien, por acción o por omisión, cause lesiones graves a un animal o lo someta a condiciones que pongan en riesgo su vida. Las penas pueden incluir prisión e inhabilitación para tener animales.
