Los hechos más graves se produjeron el pasado 23 de marzo, cuando varias personas comenzaron a golpear violentamente el coche en el que se encontraban las dos mujeres en las inmediaciones de un centro escolar
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Zaragoza a un hombre y una mujer, ambos de 21 años, como presuntos responsables de un delito de odio y amenazas graves tras acosar, hostigar y agredir a dos mujeres debido a su orientación sexual.
La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por las víctimas, que venían sufriendo desde hacía semanas un acoso continuado por parte de familiares de una de ellas. Según la denuncia, los agresores profirieron insultos, vejaciones y amenazas con el objetivo de menoscabar su dignidad por su condición sexual.
Con el paso de los días, la situación fue escalando y las amenazas se intensificaron. Los presuntos agresores llegaron incluso a difundir mensajes en redes sociales con el objetivo de localizar el vehículo en el que se desplazaban las víctimas, generando un clima constante de intimidación.
Los hechos más graves se produjeron el pasado 23 de marzo, cuando varias personas comenzaron a golpear violentamente el coche en el que se encontraban las dos mujeres en las inmediaciones de un centro escolar. Durante el ataque, los agresores profirieron amenazas de muerte e intentaron acceder al interior del vehículo.
En el transcurso de la intervención policial, uno de los detenidos esgrimió un arma blanca con la que llegó a causar una lesión a una de las víctimas, mientras el resto de implicados continuaba golpeando el coche e intentando abrirlo.
Tras su detención, ambos fueron puestos a disposición del juzgado de guardia, el Tribunal de Instancia de Zaragoza, que decretó su libertad con cargos mientras continúa la investigación.
Qué es un delito de odio
Un delito de odio es una conducta delictiva motivada por prejuicios o rechazo hacia determinadas características personales de la víctima, como su orientación sexual, identidad de género, origen, religión u otras condiciones. Este tipo de delitos no solo afectan a la persona agredida, sino que generan un impacto sobre todo el colectivo al que pertenece, por lo que cuentan con un reproche penal específico.
Recomendaciones policiales
Ante este tipo de situaciones, la Policía Nacional recuerda la importancia de denunciar los hechos lo antes posible en dependencias policiales o a través del teléfono de emergencias 091. También aconseja no responder a provocaciones para evitar una escalada de la violencia, conservar posibles pruebas —como mensajes, audios o vídeos— y buscar apoyo en personas de confianza, además de informar a los agentes de cualquier amenaza o episodio previo relacionado.
