El consejero ha subrayado que estas informaciones se conocieron “apenas una semana después del accidente más grave de la alta velocidad en España, presuntamente achacable al mal estado de la infraestructura
El Gobierno de Aragón ha mostrado su “honda preocupación” por las deficiencias detectadas en la red ferroviaria a su paso por la comunidad autónoma, tras las denuncias realizadas por el Sindicato Ferroviario sobre el estado de varias líneas. El consejero de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial, Octavio López, ha exigido al Ministerio de Transportes que adopte medidas inmediatas para garantizar la seguridad de la infraestructura.
López ha comparecido en rueda de prensa junto al director general de Transportes, David Sánchez Fraile, después de que el sindicato alertara de la “situación crítica” de la línea Zaragoza–Caspe–Tarragona, donde Adif ha impuesto más de 20 limitaciones temporales de velocidad debido al mal estado de la vía. Según la organización sindical, estas deficiencias afectan también a la línea Zaragoza–Lérida y podrían repercutir en la seguridad de la circulación ferroviaria.
El consejero ha subrayado que estas informaciones se conocieron “apenas una semana después del accidente más grave de la alta velocidad en España, presuntamente achacable al mal estado de la infraestructura”, y coincidiendo con la visita del presidente del Gobierno a Aragón. “Resulta incomprensible que se llame a la calma asegurando que la seguridad está garantizada mientras se imponen limitaciones de velocidad que llevan a pensar justo lo contrario”, ha señalado.
Octavio López ha criticado duramente la gestión de Adif y del Ministerio de Transportes, al considerar que la situación actual “genera confusión, inseguridad, retrasos e incertidumbre tanto en los usuarios como en los trabajadores de la red ferroviaria”, que en Aragón supera los 1.200 kilómetros de vías. Asimismo, ha advertido del impacto negativo que el deterioro del ferrocarril puede tener sobre el sector logístico aragonés, donde el tren desempeña un papel estratégico.
“El ferrocarril en España vive su peor momento desde el inicio de la democracia”, ha afirmado López, quien ha puesto como ejemplo el caos registrado este lunes en los servicios de Rodalies en Cataluña. A su juicio, la gestión del sistema ferroviario “ha pasado de ser un referente en Europa a convertirse en motivo de descrédito”.
El consejero ha concluido reclamando un cambio de rumbo al Ejecutivo central. “Pedro Sánchez debe dejar de defender lo indefendible y adoptar medidas urgentes para garantizar la seguridad y el buen funcionamiento de un sistema ferroviario que hoy es el hazmerreír”, ha afirmado, añadiendo que “el señor Puente no debería continuar al frente de la gestión ferroviaria en este país”.
