La alcaldesa de Zaragoza exige al Ministerio que retire el estudio del tramo Sagunto-Teruel, que mantiene la vía única, y sitúa a la capital aragonesa como «gran nodo interior» de la conexión entre el Mediterráneo, el Ebro y el Cantábrico
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, alzó este martes la voz en Teruel, junto a los presidentes de Aragón, Jorge Azcón; de la Comunitat Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca; y de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, para exigir un Corredor Cantábrico-Mediterráneo «del siglo XXI». El acto reunió a representantes autonómicos y municipales, instituciones, autoridades portuarias y organizaciones empresariales, además de a las alcaldesas de las tres capitales aragonesas.
Chueca intervino en la mesa «La voz del territorio», compartida con las regidoras de Teruel y Huesca, y fue especialmente contundente con el estudio informativo del tramo entre Sagunto y Teruel. «Reclamamos al Ministerio que retire este estudio y redacte uno con doble vía electrificada para viajeros y mercancías, que es lo que se comprometió a hacer, lo que merecemos y necesitamos», afirmó.
La alcaldesa advirtió de que mantener la vía única en este tramo limita la capacidad y la fiabilidad de una conexión estratégica y cuestionó que la planificación se apoye en datos de tráfico de 2017, que, a su juicio, no recogen el crecimiento de las plataformas logísticas y los puertos a los que debe dar servicio.
Zaragoza, «gran nodo interior»
Chueca defendió la posición de la capital aragonesa en el eje. «El Corredor Cantábrico-Mediterráneo tiene en Zaragoza su gran nodo interior, y la ciudad tiene la infraestructura para ejercer ese papel», sostuvo, y puso como ejemplo PLAZA, el aeropuerto y la Terminal Marítima de Zaragoza.
Recordó, en este sentido, la ampliación de esta última, con 50.000 metros cuadrados adicionales y vías de 1.000 metros para acoger trenes más largos. Una inversión que, subrayó, debe ir acompañada de conexiones ferroviarias capaces de absorber el aumento de actividad.
Un corredor de altas prestaciones, añadió, permitiría atraer inversiones, generar empleo y ofrecer a las empresas una salida hacia el puerto de Valencia con más capacidad y fiabilidad. También favorecería el trasvase de mercancías de la carretera al ferrocarril y reforzaría el enlace de Zaragoza con los puertos del Cantábrico y los grandes ejes europeos.
Viajeros, además de mercancías
La primera edil reclamó que el proyecto no olvide a los pasajeros. «Valencia y Zaragoza, tercera y cuarta ciudades de España, podrían tener por fin una conexión ferroviaria competitiva», destacó. Una mejora que, apuntó, resulta también clave para la conectividad de Teruel y para las oportunidades de sus vecinos.
La jornada se cerró con la lectura de la Declaración de Teruel por parte de Octavio López y su posterior firma en la plaza del Torico, como muestra de la reivindicación compartida de un corredor moderno y con capacidad para acompañar el desarrollo de los territorios que atraviesa.
