Zaragoza y la ciudad china de Lishui sellan un Acuerdo Marco de Cooperación Económica que abre una nueva etapa en sus relaciones

Natalia Chueca y el alcalde Zhu Linsen han rubricado el documento durante la visita institucional de cuatro días de la delegación china a la capital aragonesa

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, y su homólogo chino de Lishui, Zhu Linsen han firmado hoy un Acuerdo Marco de Cooperación Económica y Comercial que lleva la relación entre ambas ciudades a un nivel superior. El documento va más allá del memorando de entendimiento que ambos municipios suscribieron en octubre de 2024 y establece un mecanismo permanente de colaboración centrado en sectores con futuro: tecnología verde, fabricación inteligente, productos agrícolas ecológicos y turismo cultural.

La firma se produce en el marco de una visita institucional de cuatro días que Chueca propuso formalmente a través de una invitación enviada el pasado mes de abril. La delegación de Lishui, encabezada por su alcalde, incluye también al regidor del Condado de Qingtian —subdivisión administrativa de Lishui con un vínculo histórico y humano especialmente estrecho con Aragón— y a responsables municipales de desarrollo económico, asuntos exteriores y tecnología.

«Este acuerdo no es un hermanamiento simbólico. Es una apuesta por resultados concretos: inversión, empleo, innovación y nuevas alianzas empresariales.» — Natalia Chueca, alcaldesa de Zaragoza

Y es que esa es precisamente la filosofía que distingue la estrategia internacional de Chueca respecto a modelos anteriores. Frente a los tradicionales hermanamientos de ciudades —más protocolarios que prácticos—, el Ayuntamiento de Zaragoza lleva desde 2023 construyendo una red de acuerdos con ciudades chinas orientados a generar retornos económicos y empresariales tangibles. Jiaxing, Nanjing y Weihai son algunos de los ejemplos de esta red que ahora se refuerza con Lishui.

Una relación con raíces humanas profundas

El acuerdo no surge de la nada. Más de 6.100 ciudadanos chinos residen actualmente en Zaragoza, y una parte muy significativa de ellos procede precisamente de la provincia de Zhejiang, vinculada directamente a las áreas de Qingtian y Lishui. Esta comunidad —consolidada empresarialmente, con una segunda generación plenamente integrada y con creciente presencia universitaria e institucional— constituye el sustrato humano sobre el que se construye la relación entre ambas ciudades.

Lishui, situada al suroeste de Zhejiang, cuenta con unos 2,5 millones de habitantes en su núcleo administrativo y supera los 9 millones en su área prefectural. Conocida como el «Green Valley of Zhejiang» por su apuesta por la economía verde y el desarrollo sostenible, la ciudad comparte con Zaragoza intereses comunes en logística, agroalimentación, turismo cultural y cooperación educativa.

Zaragoza como puerta de entrada a Europa

Uno de los atractivos que Zaragoza ofrece a sus socios asiáticos es su posición estratégica como plataforma logística del sur de Europa. La capital aragonesa combina estabilidad institucional, capacidad infraestructural y talento, factores que Chueca ha vuelto a poner sobre la mesa en la reunión de hoy como argumentos para atraer inversión de calidad desde China.

Para Lishui, Zaragoza representa además una puerta de entrada privilegiada al mercado europeo a través de las redes empresariales y familiares que la diáspora china ya tiene consolidadas en Aragón, un activo que pocas ciudades españolas pueden ofrecer con la misma solidez.

El Acuerdo Marco firmado hoy fija el marco institucional. Ahora llega la parte más difícil, y la más importante: convertirlo en resultados reales para los ciudadanos de ambas ciudades.