El consejero Lorén denuncia una «escalada de intolerancia» de grupos extremistas y critica el silencio de la izquierda ante unos hechos que ya han afectado a varios espacios municipales
El Ayuntamiento de Zaragoza ha salido este jueves con contundencia al paso de la oleada de pintadas, pancartas amenazantes y actos vandálicos registrados en distintos puntos de la ciudad desde que la alcaldesa Natalia Chueca anunció la recuperación de la antigua cárcel de Torrero. El edificio, ocupado ilegalmente, está previsto que se transforme en un Centro de Convivencia de Mayores para devolver el espacio al barrio.
Lo que comenzó como pintadas y pancartas en el recinto de la antigua prisión se ha extendido en las últimas horas a otros lugares de la ciudad. Entre los espacios afectados figuran el recién inaugurado local de la escuela taurina Mar de Nubes, el monasterio de las Canonesas y el centro cívico del Arrabal, ubicado en la Antigua Estación del Norte.
Lorén carga contra los «grupos extremistas» y reprocha el silencio de la izquierda
El consejero de Presidencia del Ayuntamiento, Ángel Lorén, fue el encargado de trasladar la posición institucional y no escatimó en dureza. Lamentó la «escalada de intolerancia y violencia verbal promovida por grupos extremistas que pretenden amedrentar a las instituciones democráticas y a quienes trabajan por recuperar espacios públicos para el conjunto de los zaragozanos».
Lorén apuntó también contra los partidos de izquierda y ultraizquierda, a los que reprochó su «incomprensible silencio y la ausencia de una condena pública clara ante unos hechos gravísimos que atentan contra la convivencia y la libertad democrática».
Denuncias, vigilancia reforzada y petición a Delegación del Gobierno
El Ayuntamiento actuará en varios frentes. Lorén anunció que se interpondrán denuncias por las pintadas y amenazas para depurar responsabilidades y evitar la impunidad. En paralelo, ya ha solicitado a la Policía Local que refuerce la vigilancia ante esta oleada de vandalismo, y ha pedido a la Delegación del Gobierno en Aragón que «ponga sus ojos policiales en la actividad de estos grupos extremistas».
El consejero agradeció además las muestras de apoyo recibidas por la alcaldesa en las últimas horas y apeló a la colaboración ciudadana para identificar a los responsables.
«El Ayuntamiento seguirá trabajando con firmeza para recuperar espacios degradados y defender el patrimonio público frente a quienes pretenden imponer el miedo», concluyó Lorén.
La desokupación de la antigua cárcel de Torrero, uno de los anuncios más controvertidos de Chueca en los últimos meses, se convierte así en el nuevo frente abierto entre el equipo de gobierno municipal y los movimientos que defienden el uso social del edificio.

