El tramo entre Miguel Servet y la desembocadura roza el 60% y se inaugurará en 2026; el tramo norte, junto al parque Grande, supera el 35% y terminará a principios de 2027
La regeneración del río Huerva avanza a buen ritmo. El Ayuntamiento de Zaragoza ha confirmado que las obras alcanzan una ejecución media del 50% y que el tramo sur del proyecto, entre la calle Miguel Servet y la desembocadura, estará terminado antes de que acabe este año.
Es una de las obras más ambiciosas que se recuerdan en la ciudad: 2,5 kilómetros de cauce transformados, 80.000 metros cuadrados renovados en pleno corazón urbano y una inversión total que supera los 31,9 millones de euros, financiada en parte con fondos europeos NextGenerationEU.
El consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, destacó el esfuerzo de coordinación que está exigiendo el proyecto. «Estamos convirtiendo una cicatriz urbana en un verdadero corredor verde», señaló. El tramo norte, entre el parque Grande y la Gran Vía, avanza por encima del 35% y su finalización está prevista para principios de 2027.
Las plantas ya arraigan y los árboles esperan al otoño
Una de las novedades de esta semana es que todas las plantas de orilla ya están en tierra y en fase de arraigo. El arbolado de sendas y parques alcanza el 70% de ejecución, pero el 30% restante se dejará para después del verano, cuando las temperaturas permitan garantizar la supervivencia de las especies. En total, el proyecto contempla 190.000 nuevas unidades de árboles y arbustos autóctonos.
En materia de bioingeniería, además de los muros Krainer que ya se están instalando a lo largo del cauce, en las próximas semanas llegarán las llamadas loricatas: estructuras de metal entretejidas con troncos de madera que estabilizan los taludes más pronunciados y permiten el crecimiento vegetal. Ya se pueden ver los materiales acopiados en la zona.
Sendas, patrimonio y calles en transformación
El trazado de los caminos que bordearán el río empieza a ser visible. Se ha optado por un pavimento de terrizo estabilizado semipermeable, resistente y permeable, que encaja con el entorno natural sin sellar el suelo. En las próximas semanas comenzará su extensión definitiva.
Las obras también han sacado a la luz el pasado de la ciudad. Durante las excavaciones junto al parque de Villafecliche aparecieron los muros del antiguo convento de San José, que no serán tapados sino integrados en el diseño paisajístico de la nueva zona verde. Además, los restos de una necrópolis musulmana hallada en el entorno ya han sido retirados y trasladados para su estudio.
En las calles adyacentes al tramo norte, los trabajos avanzan calle a calle. La transformación de Manuel Lasala es la más llamativa: su primer tramo está muy avanzado y el segundo arrancará a finales de mayo, coordinado con el diseño de una nueva pasarela peatonal sobre el Huerva que aún está en fase de cálculo estructural. Las calles Catalina Salazar, Marina Española, Martín Ruizanglada y Genoveva Torres también están en distintas fases de renovación.
El proyecto, que cuenta con la colaboración del Gobierno de Aragón y la Fundación Biodiversidad, creará ocho parques fluviales, renovará ocho calles priorizando al peatón e incluirá infraestructuras innovadoras como un tanque anticontaminación y zonas con capacidad de inundación controlada para hacer frente a episodios de lluvia extrema.
