El caudal máximo se registró ayer a las 16.00 horas, con 1.508 metros cúbicos por segundo a su paso por Zaragoza
El Ayuntamiento de Zaragoza mantiene la supervisión de la urbanización de Torre Urzáiz, el punto más afectado por la reciente crecida del río Ebro, cuyo caudal alcanzó ayer su pico máximo y evoluciona ya a la baja, sin haber provocado afecciones de relevancia en la ciudad.
La concejal delegada de Bomberos y Protección Civil, Ruth Bravo, ha visitado este miércoles la zona desalojada, desde donde ha trasladado un mensaje de tranquilidad a los vecinos. Según ha explicado, la avenida del Ebro se ha quedado finalmente por debajo de las previsiones iniciales que se manejaban a comienzos de semana.
El caudal máximo se registró ayer a las 16.00 horas, con 1.508 metros cúbicos por segundo a su paso por Zaragoza. A las 11.30 horas de hoy, el nivel había descendido hasta los 1.454 metros cúbicos por segundo, con una tendencia claramente descendente.
“Podemos decir a los vecinos que estén tranquilos. Todos los operativos municipales han trabajado de forma coordinada —Bomberos, Protección Civil, Policía Local, Unidad Verde, Infraestructuras y Servicios Sociales— y, como estamos comprobando, las previsiones más desfavorables no se han cumplido”, ha señalado Bravo.
Desalojo preventivo y vigilancia
La urbanización de Torre Urzáiz, que empieza a registrar problemas cuando el caudal supera los 1.400 metros cúbicos por segundo, continuará desalojada hasta que se desactive el Plan Municipal de Emergencias. Será entonces cuando los vecinos puedan regresar a sus viviendas, una vez que los servicios municipales revisen la zona y certifiquen que es segura.
Durante estos días, el Ayuntamiento ha mantenido contacto permanente con la alcaldía de Movera para atender las necesidades de las personas desalojadas. Únicamente un matrimonio de 70 años ha requerido alojamiento municipal, siendo reubicado en un hostal de la ciudad. Mientras tanto, la Policía Local mantiene vigilancia permanente en el entorno.
Inspección de motas y afecciones puntuales
De forma paralela, continúan las inspecciones de las motas de Alfocea, Monzalbarba y La Almozara, sin que hasta el momento se hayan detectado afecciones relevantes. No obstante, una vez superada la avenida ordinaria, el Ayuntamiento trasladará el estado de estas infraestructuras a la Confederación Hidrográfica del Ebro, competente en su mantenimiento.
En las últimas horas se han revisado también el parking norte, la margen izquierda próxima a la Torre del Agua y el Parque del Agua, donde ha quedado inundado el paso inferior del puente del Tercer Milenio. Este tramo ya estaba cortado al tráfico y al estacionamiento y, desde hoy, también se ha prohibido el paso a ciclistas y peatones.
Además, se han balizado nuevas zonas próximas al pabellón Puente y se ha cerrado el camino de las Rozas, en Monzalbarba. En la ribera del Ebro se han cortado igualmente al tránsito el camino de la Alfranca, el Galacho de Juslibol por ambos accesos —desde Juslibol y Alfocea— y el camino de Cachero.
Con un escenario ya de descenso del caudal, Bravo ha subrayado que esta crecida ha servido como un “ensayo” para los servicios municipales ante situaciones de emergencia, destacando la coordinación y capacidad de respuesta del operativo.
Recomendaciones a la ciudadanía
El Ayuntamiento insiste en recomendar a los vecinos que eviten acercarse a las riberas de los ríos, no estacionen vehículos en zonas inundables y respeten en todo momento las indicaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de Protección Civil. El plan municipal se irá adaptando en las próximas horas en función de la evolución del río, en coordinación con la Confederación Hidrográfica del Ebro y el Gobierno de Aragón.
