Clausurada una cocina ‘pirata’ en Delicias: había 258 kilos de alimentos peligrosos

Local clausurado en Zaragoza

El establecimiento, un bajo sin ningún tipo de identificación exterior que permitiera conocer la actividad que allí se realizaba, carecía de las condiciones higiénico-sanitarias mínimas exigidas para la elaboración de alimentos

Inspectores de Sanidad del Gobierno de Aragón han ordenado el cierre de una cocina clandestina ubicada en el barrio de Las Delicias, en la capital aragonesa, y la destrucción de 258 kilos de alimentos no aptos para el consumo por el grave riesgo que suponían para la salud pública.

La actuación se inició a raíz de un aviso de la Policía Local, que acudió al local el pasado 6 de febrero tras una queja vecinal por ruidos de obras. Durante la intervención, los agentes comprobaron que en el bajo podían desarrollarse actividades con riesgo sanitario y dieron aviso a los veterinarios de la Zona Veterinaria de Zaragoza, como marca el protocolo en estos casos.

La inspección confirmó un escenario alarmante. El establecimiento, un bajo sin ningún tipo de identificación exterior que permitiera conocer la actividad que allí se realizaba, carecía de las condiciones higiénico-sanitarias mínimas exigidas para la elaboración de alimentos. Los inspectores detectaron deficiencias estructurales graves, ausencia de sistema de extracción de humos, presencia de insectos muertos y una acumulación de materiales totalmente ajenos a la actividad alimentaria, como útiles de albañilería, productos químicos, maletas y bolsas de ropa.

Además, la zona de manipulación de alimentos comunicaba directamente con un espacio destinado a inodoro, inoperativo y en obras, una circunstancia que incrementaba notablemente el riesgo de contaminación. Ante esta situación, los servicios provinciales de Salud Pública ordenaron la suspensión cautelar e inmediata de la actividad y la retirada del mercado de todos los productos almacenados, que fueron destruidos.

Desde la Subdirección Provincial de Salud Pública en Zaragoza se subraya que este tipo de inspecciones continuas son esenciales para preservar la salud de los consumidores y garantizar la seguridad alimentaria, especialmente en actividades que operan al margen de cualquier control administrativo.

Vigilancia permanente de la seguridad alimentaria

La Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón desarrolla de forma continuada labores de control oficial en toda la Comunidad. Solo en la provincia de Zaragoza, 115 inspectores —veterinarios y farmacéuticos— supervisan alrededor de 10.500 establecimientos alimentarios, más de la mitad dedicados a comidas preparadas.

Fruto de esta actividad preventiva, el pasado año se destruyeron más de 91.000 kilos de alimentos considerados peligrosos para la salud en la provincia, una cifra que da cuenta de la importancia de una labor discreta pero clave para evitar riesgos alimentarios y proteger a la población.