Docentes y responsables de varios centros han alertado además de que, al llamar la atención a los estudiantes por esta conducta, se están generando episodios de tensión y actitudes desafiantes que afectan a la convivencia escolar y provocan conflictos disciplinarios
La Policía Nacional ha intensificado en Zaragoza las labores de prevención y concienciación en centros educativos de Secundaria tras detectar un incremento «preocupante» del consumo de dispositivos electrónicos de vapeo entre alumnado de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), una práctica que, según trasladan los propios equipos directivos, se está produciendo incluso dentro de las aulas.
Agentes de la Unidad de Participación Ciudadana, responsables del desarrollo del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos, han constatado en las últimas semanas un aumento del uso de cigarrillos electrónicos tanto en los alrededores de los institutos como en espacios interiores.
Docentes y responsables de varios centros han alertado además de que, al llamar la atención a los estudiantes por esta conducta, se están generando episodios de tensión y actitudes desafiantes que afectan a la convivencia escolar y provocan conflictos disciplinarios.
Desde la comunidad educativa también se señala que el fenómeno se ve favorecido por la facilidad para adquirir estos productos a través de internet y por el intercambio e incluso la venta de dispositivos entre los propios alumnos, una circunstancia que los agentes han podido comprobar en distintas actuaciones.
Riesgos para la salud y sanciones
La Policía recuerda que los denominados cigarrillos electrónicos, contengan o no nicotina, pueden generar conductas adictivas a edades tempranas y contribuir a normalizar el hábito de inhalar sustancias, actuando en muchos casos como antesala del tabaquismo tradicional.
La normativa vigente prohíbe expresamente fumar o vapear en centros docentes y formativos, tanto en espacios cerrados como en las zonas al aire libre delimitadas del recinto escolar. Esta restricción se extiende a todos los dispositivos susceptibles de liberar nicotina o productos similares.
El incumplimiento de la ley constituye una infracción administrativa y puede conllevar sanciones, al margen de las medidas disciplinarias que adopten los propios centros educativos.
Ante esta situación, la Policía Nacional continuará reforzando las acciones preventivas y formativas en coordinación con los equipos directivos y las familias, con el objetivo de proteger la salud de los menores y garantizar un entorno escolar seguro y libre de este tipo de prácticas.
