Las mascarutas de Épila toman Zaragoza para anunciar el carnaval más emblemático de la provincia

Casi un centenar de personajes enmascarados recorrerán el centro de la capital aragonesa para invitar a participar en una fiesta con más de dos siglos de historia, donde el anonimato, la sátira de las murgas y la quema de don Zaputero mantienen viva la tradición

Las mascarutas de Épila volverán a tomar este sábado las calles de Zaragoza para invitar a todos a participar en el carnaval más famoso de la provincia, declarado Fiesta de Interés Turístico de Aragón, que se celebrará del 12 al 22 de febrero.

Casi un centenar de estos picarescos personajes recorrerán el centro de la capital aragonesa hasta llegar a la plaza de España, donde serán recibidos al mediodía en la Diputación de Zaragoza. Con sus rostros cubiertos y voces impostadas, las mascarutas buscan mantener el anonimato y la diversión, tal como se ha hecho durante más de dos siglos.

“El carnaval de Épila es una fiesta con identidad propia y una participación popular que la convierte en única. Incluso en tiempos de represión las mascarutas se mantuvieron en la calle y han ido pasando de generación en generación”, ha subrayado el alcalde de Épila, Jesús Bazán.

Por su parte, la concejal de Fiestas, Sara Cortés, ha resaltado la implicación de los jóvenes en la organización y especialmente de la peña El Almuerzo, encargados de animar las mañanas de carnaval. “Es necesario vivirlo una vez en la vida. Hay que venir y disfrazarse para entender lo que es el carnaval de Épila”, ha señalado Cortés, destacando también el trabajo de los grupos que participan en los desfiles.

Más que un disfraz

Las mascarutas no buscan deslumbrar con su vestimenta, como ocurre en otros carnavales modernos. Su objetivo es el anonimato y la diversión. Los trajes humildes y las voces disfrazadas recuerdan cómo se celebraba el carnaval en épocas pasadas, cuando el humor y la sátira social eran los protagonistas.

En grupo, las mascarutas interpretan las tradicionales murgas: coplas cargadas de ironía que critican aspectos de la vida local, desde lo público hasta lo más privado. Aunque este género es común en otras regiones de España, en Aragón representa un caso singular.

Don Zaputero y la sátira final

Otro símbolo del carnaval es don Zaputero, un muñeco de paja que se cuelga en el ayuntamiento y cuya “muerte” en la hoguera marca el final de las fiestas. Este ritual tendrá lugar el domingo de piñata, 22 de febrero, cerrando así diez días de música, color y tradición.

Programación destacada

  • Jueves 12: Pasacalles y actividades infantiles.

  • Sábado 14: Tradicional almuerzo de mascarutas, gran salida por las calles y tardeo musical.

  • Domingo 15: Desfile de carnaval.

  • Lunes 16: Pasacalles temático, teatro de títeres y concurso de disfraces.

  • Martes 17: Carnaval tradicional con visita escolar y concurso de murgas.

  • Sábado 21: Almuerzo de mascarutas, talleres de disfraces, actuaciones y discomóvil.

  • Domingo 22: Monólogo, pasacalles final y quema de don Zaputero en la Plaza del Conde de Aranda.

El carnaval de Épila es, más que una fiesta, un testimonio vivo de la cultura popular aragonesa, donde la sátira, la tradición y la participación comunitaria se combinan para crear un espectáculo único que invita a toda la provincia a sumarse.