Los antiguos terrenos de Jesús y María, en el Centro, y de Aceralia, en El Rabal, encaran su desarrollo definitivo para acoger vivienda, zonas verdes y equipamientos públicos tras décadas de parálisis
El Ayuntamiento de Zaragoza ha dado este jueves un paso decisivo para cerrar algunos de los grandes vacíos urbanos históricos de la ciudad. En total, 328.845 metros cuadrados de antiguos suelos degradados se encaminan hacia su transformación en nuevos espacios residenciales, zonas verdes, equipamientos públicos y viales, integrados plenamente en la trama urbana consolidada.
Así lo ha anunciado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, tras la celebración del Consejo de Gerencia de Urbanismo. “Estamos desarrollando cicatrices urbanas históricas que pasarán a ser suelos vivos, útiles para los barrios y con un impacto directo en la calidad de vida de los vecinos”, ha señalado. Serrano ha recordado que el actual Gobierno municipal ha logrado desbloquear “vacíos urbanos enquistados durante décadas” en distritos como el Centro, El Rabal y el Casco Histórico.
Instalaza: 150 viviendas y más del 57% del suelo para uso público
Uno de los acuerdos más relevantes ha sido someter a información pública el convenio urbanístico del Área E-7 (Instalaza), junto al conjunto Aloy Sala. Esta operación permitirá la construcción de hasta 150 viviendas privadas, de las que 31 pasarán a formar parte del parque municipal de Zaragoza Vivienda, entregadas “llaves en mano” al Ayuntamiento.
El convenio contempla, además, una compensación económica estimada en 987.000 euros, la cesión de un equipamiento público de 900 metros cuadrados y la creación de amplias zonas verdes y viarios públicos, que supondrán el 57,48% de toda la superficie del ámbito. Asimismo, se prolongará la calle Blanco Cordero hasta Echegaray, conectando con una nueva zona verde junto al corredor del Ebro.
“Se resuelve un problema urbanístico generado hace más de 20 años y se da respuesta a una reivindicación vecinal histórica, como era el traslado de la actividad industrial”, ha subrayado Serrano.
Los antiguos suelos de Aceralia, tras 23 años de bloqueo
Otro de los grandes proyectos que avanza es el de los antiguos terrenos de Aceralia, en Cogullada, en el distrito de El Rabal. La Comisión de Urbanismo ha dado luz verde al texto refundido de la modificación aislada 213 del PGOU, que define una nueva área de intervención en estos suelos, paralizados desde hace 23 años.
El acuerdo alcanzado entre los propietarios —SAICA y la SAREB— junto a Prames, la Fundación Picarral y los vecinos del entorno, permitirá transformar 159.080 metros cuadrados situados entre la avenida del Alcalde Caballero y los caminos de los Molinos y de la Corbera Baja.
El desarrollo contempla la construcción de 850 viviendas, de las que 50 serán VPO y 77 pasarán al Ayuntamiento, distribuidas en seis manzanas. Se completará con un gran parque central de 12.824 metros cuadrados, una parcela para equipamientos de 12.859 metros cuadrados, una manzana industrial junto a la actual fábrica de SAICA y nuevos viales con capacidad para 390 plazas de aparcamiento.
“Es el momento de exigir al Ministerio de Vivienda celeridad en el desarrollo de estos suelos de la SAREB. Ya no hay excusas para impulsar vivienda pública”, ha reclamado Serrano.
Jesús y María: viviendas, espacio peatonal y un equipamiento largamente reclamado
En el distrito Centro, el Ayuntamiento ha aprobado también el convenio urbanístico vinculado a la modificación aislada 211 del PGOU para los terrenos del antiguo colegio de Jesús y María. La promotora podrá construir 160 viviendas en una parcela de casi 9.000 metros cuadrados, con dos edificios situados en los laterales que dejarán un gran espacio público peatonal central, conectando la avenida Goya con Cortes de Aragón.
El Consistorio se quedará, además, con el edificio existente del antiguo colegio, que se destinará a equipamiento municipal, una demanda histórica del vecindario. La cesión incluye 4.000 metros cuadrados para usos asistenciales, culturales o deportivos.
A ello se suman otras compensaciones: una parcela en la calle Doctor Iranzo para ampliar una zona verde en Las Fuentes, otra parcela edificable en Miguel Servet destinada a vivienda municipal de alquiler asequible, valoradas en conjunto en 2,5 millones de euros, y una compensación económica de 3,45 millones de euros para las arcas municipales.
“Es una operación de gran interés público que no solo desbloquea un vacío urbano en pleno centro, sino que extiende sus beneficios a otros distritos”, ha concluido Serrano, destacando la creación de zonas verdes, vivienda asequible, nuevos ingresos municipales y la dotación de equipamientos en áreas con carencias históricas.
