Tras el éxito del estreno en 2025, cuando reunió a más de 278.000 asistentes en solo tres días, el evento impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza da un salto cualitativo
El festival Zaragoza Luce regresa desde este jueves con una segunda edición que crece en duración, número de espacios y proyección internacional, consolidándose como uno de los grandes acontecimientos culturales del invierno en la ciudad. La alcaldesa, Natalia Chueca, será la encargada de activar simultáneamente a las 19.45 horas las doce intervenciones lumínicas que transformarán el Casco Histórico hasta el próximo 22 de febrero.
Tras el éxito del estreno en 2025, cuando reunió a más de 278.000 asistentes en solo tres días, el evento impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza da un salto cualitativo. La programación se amplía de ocho a doce ubicaciones y se extiende durante cuatro jornadas, con horario de 19.00 a 00.00 horas, reforzando su vocación de cita cultural abierta, gratuita y para todos los públicos.
La propia Chueca ha subrayado que el objetivo es “atraer propuestas culturales de primer nivel, hacerlas accesibles a los ciudadanos y convertirlas en un generador económico para el tejido local”. No en vano, la primera edición dejó un impacto estimado superior a los cuatro millones de euros y elevó la ocupación hotelera un 20% respecto a un fin de semana habitual, hasta situarla cerca del 70%.
El festival, organizado por el Ayuntamiento junto a la agencia Antídoto y comisariado por Curro Melero, vuelve a apoyarse en el valor patrimonial del centro histórico como escenario de las obras. Las intervenciones podrán contemplarse en enclaves emblemáticos como la plaza del Pilar, plaza de España, San Juan de los Panetes o San Felipe, entre otros puntos del recorrido.
Uno de los grandes atractivos de esta edición es su mayor proyección internacional. Entre los nombres destacados figura el estudio canadiense Lateral Office, que junto a CS Design presenta Impulse en la plaza del Pilar, una instalación interactiva basada en el juego colectivo. También sobresale la presencia de la artista estadounidense Janet Echelman, cuya obra Earthtime 1.26 se exhibe en San Juan de los Panetes tras recorrer ciudades de todo el mundo.
El público podrá encontrarse asimismo con las figuras luminosas de Les Voyageurs, del francés Cédric Le Borgne, repartidas por varios puntos del centro; la instalación inmersiva Flux, del colectivo francés Collectif Scale en la plaza del Justicia; o la propuesta retro Keyframes Games Stories, de Groupe LAPS, en la fachada del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón.
La representación nacional llega con Antimateria, del diseñador Maxi Gilbert, y Transitar, del creador catalán Jou Serra, instalada en la fachada de CaixaBank en plaza de España. A ello se suma el talento local con Interferencias, obra desarrollada por alumnado de la Escuela de Arte de Zaragoza junto al artista zaragozano Néstor Lizalde en la plaza de San Felipe.
Más allá de la exhibición artística, Zaragoza Luce refuerza en 2026 su dimensión pedagógica gracias a la colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos. El programa formativo incluye clases magistrales de los artistas invitados, encuentros profesionales y una visita guiada por el recorrido del festival, concebida para acercar a estudiantes y creadores emergentes a los procesos técnicos y conceptuales del arte lumínico.
En el plano tecnológico, la organización vuelve a apostar por herramientas digitales para mejorar la experiencia del visitante. La plataforma con mapas interactivos y audioguías —que en 2025 superó las 20.000 visitas, el 92% desde móviles— vuelve a estar disponible para facilitar la planificación de recorridos y el acceso a contenidos mediante códigos QR.
El dispositivo informativo se completa con puntos de atención al público, distribución de programas en oficinas de turismo y en las 25 sucursales de CaixaBank en la ciudad, además de un espacio permanente de información en la plaza del Pilar.
El crecimiento del festival cuenta con el respaldo de CaixaBank y del Gobierno de Aragón, a través de Turismo de Aragón, en una alianza público-privada que refuerza la apuesta por la cultura como motor económico, turístico y de cohesión urbana en Zaragoza.
