Zaragoza contará con instalaciones en Rosales del Canal, Casetas y La Cartuja y pondrá en marcha una escuela pionera para promover estas modalidades deportivas entre personas de todas las edades
El Ayuntamiento de Zaragoza refuerza su apuesta por la conservación y el impulso del deporte tradicional aragonés con la construcción de tres pistas de lanzamiento de barra y la creación de la primera Escuela de Deporte Rural Aragonés, una iniciativa pionera que busca garantizar el relevo generacional y dar continuidad a estas disciplinas centenarias.
La ciudad dispondrá de una red de instalaciones específica para la práctica de estos deportes, con la pista ya construida en Rosales del Canal —bautizada como ‘Félix Serrano’— y dos nuevos equipamientos que se habilitarán próximamente en los barrios rurales de Casetas y La Cartuja.
El proyecto ha sido posible gracias a un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento, a través de Zaragoza Deporte y la Junta del Distrito Sur, y la Federación Aragonesa de Deportes Tradicionales (FADT).
Durante la presentación de la iniciativa, el concejal delegado de Deportes, Félix Brocate, junto al presidente de la FADT, Carlos Losilla, y el vicepresidente, Carlos Serrano, destacaron que Zaragoza se convierte «en una ciudad de referencia» al contar con una red de infraestructuras única hasta la fecha para el desarrollo del deporte rural aragonés.
Una escuela pionera
La principal novedad será la puesta en marcha de la Escuela de Deporte Rural Aragonés, que tendrá su sede en la pista de Rosales del Canal y se centrará en la enseñanza de la barra y la bola aragonesa, las dos modalidades más representativas de la Comunidad.
La formación se dirigirá a las categorías escolar, juvenil y sénior, con el objetivo de acercar estas prácticas tanto a niños y niñas como a personas adultas. La Federación asumirá además el uso y mantenimiento de la instalación y garantizará la continuidad del proyecto.
La creación de esta escuela supone un hito histórico, ya que, pese a que el tiro de barra cuenta con más de 300 años de tradición, nunca había existido una estructura formativa estable. El modelo toma como referencia experiencias consolidadas como el deporte rural vasco o la lucha leonesa.
Garantizar el relevo generacional
Desde la Federación Aragonesa de Deportes Tradicionales subrayan que la iniciativa llega en un momento clave. Aunque el tiro de barra continúa presente en numerosas fiestas patronales, la ausencia de actividad regular durante el resto del año ha provocado un descenso progresivo de licencias federativas.
La escuela nace precisamente para revertir esta tendencia, consolidar la práctica durante todo el año y asegurar el relevo generacional de un deporte que forma parte del patrimonio cultural aragonés.
La organización anima a niños, jóvenes y adultos a sumarse a la iniciativa y descubrir la barra aragonesa, contribuyendo así a mantener vivas unas disciplinas que combinan tradición, identidad y deporte.
