Zaragoza estrena la unidad móvil de plasma en el Hospital Clínico Lozano Blesa

Zaragoza estrena la unidad móvil de plasma en el Hospital Clínico Lozano Blesa

El vehículo, que ya operó en el Gracia y el Miguel Servet, busca acercar la plasmaféresis a toda la Comunidad

La unidad móvil de donación de plasma se instaló este miércoles, 16 de septiembre, por primera vez en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, donde permaneció desde las 9:30 hasta las 13:00 horas en el aparcamiento de Urgencias. Se trata del tercer centro sanitario que visita este dispositivo, tras su paso previo por el Hospital Nuestra Señora de Gracia y el Hospital Universitario Miguel Servet.

A la cita acudió la directora gerente del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón, Rosa Plantagenet-White, recibida por el gerente del sector sanitario Zaragoza III, Luis Gómez, junto a otros miembros del equipo directivo del centro. También participaron la jefa del servicio de Hematología y Hemoterapia del Clínico, Mayte Olave, y la enfermera supervisora del Laboratorio de Hematología y del Servicio de Transfusiones, Marta Vicente.

Plantagenet-White recordó que la unidad se presentó el pasado 16 de julio y la definió como «un nuevo recurso, vital para los pacientes que necesitan plasma». La responsable señaló además que ni Aragón, ni España, ni Europa son autosuficientes en este componente sanguíneo, por lo que resulta necesario «incrementar de manera importante la donación».

Un recurso itinerante por todo el territorio

El vehículo permitirá extender la donación de plasma a todo el territorio aragonés. Según explicó la gerente del Banco de Sangre, la unidad recorrerá todos los hospitales de la comunidad y, posteriormente, se desplazará también a centros de salud y comarcas.

A bordo se realiza la plasmaféresis, técnica que hasta ahora solo podía llevarse a cabo en las instalaciones del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón, en Zaragoza. Gracias a este vehículo, equipado para la extracción, la donación llega ahora a municipios y comarcas sin necesidad de desplazamiento hasta la capital aragonesa.

Plantagenet-White invitó a los donantes de sangre interesados a solicitar, en su próxima donación, una valoración como posibles donantes de plasma. Actualmente, Aragón cuenta con unos 1.400 donantes estables de este componente, con un máximo histórico de 3.000 donaciones alcanzadas.

Por su parte, Luis Gómez, gerente del sector sanitario Zaragoza III, al que pertenece el Clínico, se congratuló por la llegada del dispositivo, que «mejora la accesibilidad a los donantes». Gómez subrayó que el plasma donado se destina a la elaboración de tratamientos aplicados en hospitales como el Clínico, útiles frente a inmunodeficiencias, trastornos de la coagulación, enfermedades neurológicas y autoinmunes, patologías raras o de baja prevalencia, y en pacientes trasplantados.

En qué consiste la donación

La donación de plasma dura unos 45 minutos y, aunque menos conocida que la de sangre, comparte requisitos similares: tener entre 18 y 65 años y pesar más de 50 kilos. El personal sanitario valora previamente si el acceso venoso es adecuado para la aféresis, y es imprescindible ser donante de sangre para poder donar plasma.

El proceso puede repetirse una vez al mes y tiene carácter voluntario y altruista. Aragón cuenta con unos 1.400 donantes de plasma y prevé alcanzar en 2026 una producción cercana a los 12.000 litros, cifra que supone un avance notable respecto a años anteriores.

El plasma, que representa alrededor del 55% del volumen total de la sangre, está compuesto principalmente por agua, proteínas, factores de coagulación, anticuerpos y otras sustancias esenciales para el organismo. A partir de sus proteínas se elaboran medicamentos biológicos como la Albúmina y las Inmunoglobulinas —que aún no pueden fabricarse de forma artificial y cuya demanda crece en todo el mundo—, eficaces frente a patologías hematológicas, inmunológicas y reumatológicas tanto en adultos como en pacientes pediátricos.

Equipamiento del vehículo

La unidad móvil está formada por un contenedor con dos máquinas de aféresis fijadas a las paredes, dos camillas para la atención de los donantes, una mesa, dos sillas, neveras para la conservación del plasma, sistema de climatización y dos grupos electrógenos que garantizan su autonomía energética. El conjunto se traslada mediante un vehículo tractor.

Cada colecta cuenta con un equipo formado por un médico, un profesional de enfermería y un conductor, encargados de garantizar el correcto desarrollo de la actividad y la atención a los donantes. Una vez finalizada la recogida, el plasma se traslada al Banco de Sangre y Tejidos de Aragón, donde se somete a los análisis de calidad y seguridad correspondientes, así como a su procesamiento, conservación y almacenamiento para su posterior uso terapéutico.