El Banco de Sangre y Tejidos de Aragón gestionó 44.339 donaciones el pasado año, con un aumento de nuevos donantes jóvenes y un fuerte impulso de la donación de plasma, plaquetas y tejidos
Aragón cerró 2025 con cifras históricas en donación de sangre, acercándose por primera vez al umbral de las 45.000 extracciones anuales. En total, el Banco de Sangre y Tejidos de Aragón (BSTA) gestionó 44.339 donaciones, lo que supone un incremento de medio punto porcentual respecto al ejercicio anterior y permite garantizar la autosuficiencia de componentes sanguíneos para el sistema hospitalario de la Comunidad Autónoma.
Uno de los datos más destacados del balance anual es el relevo generacional en el perfil del donante. Durante 2025, 4.314 personas donaron sangre por primera vez en Aragón, de las cuales 1.456 tenían entre 18 y 25 años, una franja de edad clave para asegurar la continuidad del sistema de donación en los próximos años.
La gerente del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón, Rosa Plantagenet-Whyte, ha subrayado la “generosidad y el compromiso solidario de la sociedad aragonesa”, al tiempo que ha insistido en la necesidad de seguir incorporando al colectivo joven. Según ha explicado, la actividad desarrollada a lo largo del año ha permitido mantener la autosuficiencia en hemoderivados, un objetivo estratégico para garantizar la atención hospitalaria en situaciones ordinarias y de emergencia.
Este resultado ha sido posible gracias a una amplia red de captación formada por 370 puntos de donación repartidos por todo el territorio aragonés, apoyados por cuatro unidades móviles que han acercado este servicio a municipios, centros educativos, empresas y entidades sociales.
Especial relevancia ha tenido el crecimiento de las donaciones por aféresis, un sistema que permite separar y recoger de forma específica plasma y plaquetas. En 2025, estas donaciones aumentaron un 22%, hasta alcanzar las 3.167 intervenciones. Se trata de un avance clave para paliar el déficit estructural de plasma que afecta tanto a España como al conjunto de Europa.
El plasma obtenido se destina a la fabricación de fármacos hemoderivados, como la albúmina y las inmunoglobulinas, fundamentales en tratamientos hematológicos e inmunológicos. Por su parte, las plaquetas resultan imprescindibles para la prevención y el tratamiento de hemorragias, especialmente en pacientes oncológicos.
También el área de donación de tejidos ha experimentado un notable crecimiento. Las donaciones de córneas aumentaron un 49%, pasando de 91 en 2024 a 136 en 2025. En conjunto, la actividad en este ámbito permitió atender a 579 pacientes, un 8% más que el año anterior.
En paralelo, el Banco de Leche Materna ha reforzado su papel asistencial con 164 madres donantes, un 4% más que en el ejercicio previo. Gracias a su solidaridad, se distribuyeron 428 litros de leche, un 11% más, destinados principalmente al tratamiento y recuperación de bebés prematuros en los servicios de pediatría.
Arranque de año con intensa actividad
La campaña de donación continúa activa en este inicio de 2026. Solo durante el mes de enero, las unidades móviles y las hermandades de donantes se están desplazando a cerca de 60 localizaciones, incluyendo municipios como Calamocha, Monreal del Campo, Monzón, Barbastro, Tauste o Tarazona, además de distintos centros de trabajo y espacios públicos.
La donación de sangre puede realizarse de manera habitual en la sede central del Banco de Sangre y Tejidos de Aragón, en horario de 8.00 a 21.00 horas, así como en los puntos fijos de los hospitales Universitarios Miguel Servet y Clínico Lozano Blesa, en Zaragoza; el Hospital Universitario San Jorge, en Huesca, y el Hospital Universitario Obispo Polanco, en Teruel.
Con estos datos, Aragón consolida un modelo de donación basado en la proximidad, la concienciación social y el compromiso ciudadano, pilares fundamentales para sostener un sistema sanitario autosuficiente y preparado para responder a las necesidades de la población.
