El operativo de Protección Civil continúa activo en fase de alerta del Procinar y desarrolla actuaciones preventivas en Pina de Ebro y Alfajarín, donde permanecen 20 personas alojadas tras los desalojos
El Gobierno de Aragón mantiene activado el operativo de vigilancia ante la crecida del río Ebro, que este jueves ha transcurrido sin incidencias destacadas en el conjunto de la ribera aragonesa. El dispositivo de Protección Civil continúa desplegado mientras el Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (Procinar) permanece en fase de alerta.
Según ha informado el Ejecutivo autonómico, actualizado a las 18.44 horas por el Departamento de Hacienda, Interior y Administración Pública, únicamente se han llevado a cabo actuaciones puntuales en los municipios de Pina de Ebro y Alfajarín, sin que haya sido necesario recurrir a medios extraordinarios.
Como medida preventiva, el equipo logístico del 112 Aragón se ha desplazado hasta Pina de Ebro para instalar bombas de achique en las inmediaciones del campo de béisbol. La intervención se ha desarrollado de forma preventiva y, según subrayan fuentes del operativo, no existe riesgo para la población.
En paralelo, técnicos de emergencias han continuado revisando el estado de las motas en distintos puntos del tramo afectado por la crecida. También han visitado el polideportivo municipal de Alfajarín, donde permanecen alojadas las personas desalojadas de la urbanización Los Huertos. La situación de los evacuados se mantiene estable y sin novedades.
Actualmente, 20 personas continúan alojadas en estas instalaciones, aunque el dispositivo mantiene capacidad y servicios de comedor para un total de 27. En el operativo colaboran los Servicios Sociales de la Comarca, el Ayuntamiento de Alfajarín, Cruz Roja y psicólogos del Grupo de Intervención en Emergencias y Catástrofes (GIPEC), que prestan apoyo continuado a los afectados.
Asimismo, y en coordinación con la Guardia Civil, se ha organizado esta mañana un convoy controlado que ha permitido a varios vecinos acceder de manera segura a sus viviendas para recoger medicación y atender a sus animales domésticos. Algunos de los desalojados han podido desplazarse temporalmente a sus domicilios para retirar enseres personales.
El Ejecutivo autonómico mantiene una vigilancia especial en la Ribera Baja, donde se sitúa actualmente la meseta de la crecida, una situación que previsiblemente se prolongará durante unas 48 horas. El descenso del caudal será progresivo y lento, por lo que el Ebro continuará presentando niveles elevados tanto en la Ribera Alta como a su paso por Zaragoza.
El Centro de Emergencias permanece en contacto permanente con los ayuntamientos de las zonas afectadas para atender cualquier necesidad específica que puedan trasladar los alcaldes en función de la evolución del episodio.
