Más del 58% de las visitas en domingos a los museos municipales se produjeron el primer domingo de mes
El programa «Un domingo en el Museo», impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza desde 2008, continúa este segundo semestre del año celebrando su mayoría de edad con una programación especial en la que las artes escénicas en vivo se convierten en protagonistas. La iniciativa, consolidada como una de las propuestas culturales familiares más destacadas de la ciudad, permite disfrutar cada primer domingo de mes de una jornada de acceso gratuito a los museos municipales, acompañada de actividades culturales diseñadas para todos los públicos. Además, incluye los espacios de la Ruta de Caesaraugusta, convirtiendo cada cita en una oportunidad para descubrir, aprender y disfrutar del patrimonio histórico de Zaragoza de una manera diferente.
Este primer domingo de mes de acceso gratuito supone un gran atractivo, sobre todo para visitantes locales que conocen la iniciativa y aprovechan para redescubrir una y otra vez los museos de la ciudad. «En lo que va de año, más del 58% de las visitas en domingos a los museos municipales se produjeron el primer domingo de mes, lo que demuestra que esta iniciativa que genera un gran efecto de atracción por la gratuidad pero también por la programación cultural que se ha ofrecido», ha asegurado la consejera de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández, que ha presentado hoy en el Museo del Teatro de Caesaragusta, la programación de «Un domingo en el museo» para el segundo semestre de 2026
PROGRAMACIÓN SEMESTRE 2026
Bajo el lema «Artes escénicas en el Museo», el segundo semestre de la programación propone experiencias participativas, teatro, música, performance, mediación artística y circo contemporáneo, acercando nuevas formas de interpretar y vivir el patrimonio cultural.
La programación comenzará el domingo 5 de julio en el Museo del Teatro de Caesaraugusta con Bailando los cuadros, pintando la música, una actividad de mediación y taller a cargo del Colectivo Noray, que invitará al público infantil y familiar a explorar el diálogo entre la pintura, la música y el movimiento a través de la creatividad y la experimentación.
El domingo 2 de agosto, el Museo del Foro de Caesaraugusta acogerá el concierto Del Barroco al Pop, interpretado por Cristian Baquero, un recorrido musical a través de distintas épocas y estilos con el piano como hilo conductor, desde Bach o Chopin hasta bandas sonoras y temas populares de grupos como The Beatles o Queen.
La programación continuará el domingo 6 de septiembre con El busto es nuestro, un espectáculo gamberro de improvisación teatral y musical producido por Teatro Indigesto y Al Tran Tran en el Museo del Teatro de Caesaraugusta, donde el público tendrá un papel activo en la construcción de las historias inspiradas en las piezas del museo.
El domingo 4 de octubre, el Museo del Foro de Caesaraugusta será escenario de PUTICULUM. Vertederos milenarios, una performance de Alberto Monreal y Sara del Pilar que reflexiona sobre la acumulación de materia, afectos y creencias desde una mirada contemporánea inspirada en la Antigua Roma. La actividad está recomendada para mayores de 12 años.
En noviembre, concretamente el domingo 1, llegará Mundus Cereris: La puerta entre dos mundos, una propuesta de Marian Recaj (Fun Fam) en torno a los rituales funerarios romanos, donde los asistentes podrán participar activamente en una experiencia inmersiva vinculada a la memoria y el patrimonio histórico.
El ciclo concluirá el domingo 6 de diciembre con El arte de romperse, una propuesta de circo contemporáneo de la compañía D’Click, que establecerá un diálogo entre el lenguaje circense y el museo a través de una representación sobre la fragilidad, el movimiento y lo inesperado.
Todas las actividades son de entrada libre hasta completar aforo y buscan acercar el patrimonio cultural municipal a nuevos públicos mediante experiencias participativas, creativas y accesibles.
Con esta nueva edición, «Un domingo en el Museo» reafirma su apuesta por una cultura abierta, cercana e intergeneracional, haciendo de los museos espacios vivos donde el patrimonio dialoga con las artes contemporáneas y la ciudadanía.
