El presidente aragonés defiende en Bruselas la conexión ferroviaria por el Pirineo como clave logística y estratégica para España y la UE
El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha vuelto a situar la reapertura del eje ferroviario Pau–Canfranc–Zaragoza en el centro del debate europeo. Lo ha hecho este miércoles en el Comité Europeo de las Regiones, donde ha defendido esta infraestructura como una conexión “estratégica” entre España y Francia, con impacto directo en la logística, la industria y la cohesión territorial.
Durante su intervención, enmarcada en la presentación del dictamen sobre el futuro del mecanismo europeo “Conectar Europa” (2028-2034), Azcón ha subrayado que Aragón respalda el refuerzo de este instrumento comunitario. A su juicio, se trata de una herramienta clave para mejorar la competitividad de los territorios y reforzar la resiliencia de la Unión Europea en un contexto internacional cada vez más exigente.
El presidente aragonés ha insistido en el potencial del corredor Pau–Canfranc–Zaragoza, destacando el papel de Zaragoza como nodo logístico de primer orden, conectado con los corredores Atlántico y Mediterráneo. La recuperación de esta línea ferroviaria, ha señalado, permitiría diversificar las rutas de transporte y reducir la dependencia de otros pasos pirenaicos ya saturados.
En esa misma línea, Azcón ha defendido también el impulso de la Travesía Central de los Pirineos (TCP), una infraestructura largamente debatida que plantea una nueva conexión directa a través de la cordillera. Según ha explicado, esta alternativa contribuiría a reforzar la red europea de transportes, ofreciendo mayor capacidad y soluciones ante posibles interrupciones o cuellos de botella.
El jefe del Ejecutivo autonómico ha enmarcado estas reivindicaciones en el actual escenario geopolítico, donde —ha afirmado— resulta imprescindible contar con redes de transporte “sólidas, diversificadas y plenamente operativas”.
Como cierre, Azcón ha añadido el apoyo de Aragón al fortalecimiento de la movilidad militar y de las redes eléctricas europeas, dos ámbitos que también forman parte de la planificación estratégica de la Unión en materia de infraestructuras.
La intervención del presidente aragonés refuerza una demanda histórica de la comunidad: recuperar el paso internacional por Canfranc y consolidar su papel como puente logístico entre la Península Ibérica y el resto de Europa.
