Los agentes aplicaron un torniquete y material hemostático para controlar una hemorragia grave en la muñeca y el cuello; un viandante también auxilió al herido antes de su llegada
Agentes de la Policía Nacional evitaron el pasado domingo la muerte de un hombre que se estaba autolesionando con un arma blanca en la calle Illueca de Zaragoza, en una intervención que puso a prueba tanto la formación en primeros auxilios de los agentes como los reflejos de un ciudadano que ya estaba intentando ayudar cuando llegó la Policía.
Los hechos ocurrieron sobre las 12:40 horas del 26 de abril. Varias llamadas al CIMACC 091 alertaron de que un hombre se estaba haciendo cortes en la vía pública. Al llegar al lugar, los agentes lo encontraron en un porche cercano, con múltiples heridas y una hemorragia muy abundante. El hombre, muy alterado, ofrecía resistencia y manifestaba su intención de quitarse la vida.
Los policías lograron inmovilizarle y aplicaron un torniquete de emergencia en la muñeca, donde la hemorragia era más severa, además de un vendaje compresivo y material hemostático para controlar otras heridas, entre ellas una a la altura del cuello. La actuación permitió estabilizarle hasta la llegada de los servicios sanitarios, que lo trasladaron de urgencia a un centro hospitalario.
Hay que destacar el papel de un ciudadano que se encontraba en el lugar y que, antes de la llegada policial, ya había tratado de cortar la hemorragia con un torniquete improvisado. Su iniciativa contribuyó a ganar un tiempo que resultó clave.
El caso vuelve a poner de relieve la importancia de la formación en primeros auxilios —tanto entre los cuerpos de seguridad como entre la ciudadanía en general— y la necesidad de una coordinación ágil entre testigos, fuerzas del orden y servicios médicos ante emergencias de este tipo.
