Bochorno en el zaragocismo por la agresión de Andrada al jugado del Huesca Jorge Pulido en el derbi aragonés

Pocas horas después del partido, el propio portero se pronunció mediante un videocomunicado en el que reconoció estar «muy arrepentido» de lo ocurrido.

El fútbol aragonés vivió este domingo uno de sus momentos más bochornosos en mucho tiempo. En los instantes finales del encuentro entre SD Huesca y Real Zaragoza correspondiente a la Liga Hypermotion, el portero visitante Esteban Andrada propinó un puñetazo al jugador local Jorge Pulido. Las imágenes corrieron de inmediato por las redes sociales y desataron una ola de condenas desde ambos clubes y la opinión pública futbolera.

Andrada pide perdón y el club abre expediente

Pocas horas después del partido, el propio portero se pronunció mediante un videocomunicado en el que reconoció estar «muy arrepentido» de lo ocurrido. Andrada apeló a su trayectoria profesional —en la que asegura haber acumulado una única expulsión— para contextualizar lo sucedido, y pidió disculpas expresamente a Pulido: «Somos colegas y fue un acto mío que me salió mal», señaló, añadiendo que se mantiene disponible para comparecer ante la Federación si fuera necesario.

El Real Zaragoza emitió un comunicado en el que condenó «rotundamente» lo sucedido, reconociendo que esas imágenes «no representan los valores del club ni del zaragocismo». La entidad anunció que analizará los hechos y adoptará las medidas disciplinarias que correspondan.

La SD Huesca acepta las disculpas y pide pasar página

Por su parte, la SD Huesca también emitió un comunicado de condena, aunque con un tono conciliador hacia su rival. El club azulgrana acepta las disculpas del Zaragoza y subrayó que lo ocurrido «no debe empañar lo que representa este encuentro» para el fútbol de la región. Ambas entidades reafirmaron su voluntad de mantener una relación basada en la cordialidad y el respeto mutuo.

Una sanción que podría costarle la temporada

El episodio podría tener consecuencias deportivas de calado. La Federación maneja la posibilidad de imponer una sanción ejemplar a Andrada: los precedentes apuntan a castigos de hasta doce partidos, en la línea del que recibió en su día el exguardameta rojiblanco Mono Burgos. De confirmarse esa horquilla, el portero argentino se perdería una parte sustancial de lo que resta de temporada, dejando al Zaragoza con un problema añadido en una recta final de campaña ya de por sí exigente.