La Guardia Civil investiga a un conductor por un presunto delito de lesiones por imprudencia tras un siniestro en Alcalá del Obispo
El Equipo de Investigación de Siniestros Viales (EIS) de Barbastro, adscrito al Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Huesca, ha investigado a un varón de 43 años, vecino de Fraga, como presunto autor de un delito de lesiones por imprudencia en relación con el siniestro vial ocurrido el pasado 25 de marzo en el término municipal de Alcalá del Obispo.
El accidente tuvo lugar en la intersección de las carreteras A-1217 y A-1218, donde colisionaron un turismo y un furgón. Según las conclusiones de la investigación llevada a cabo por los especialistas del EIS, el turismo conducido por el ahora investigado embistió frontalmente contra el lateral derecho del furgón, que circulaba por la vía preferente.
Como consecuencia del impacto, el conductor del turismo resultó herido leve, mientras que el conductor del furgón, un varón de 80 años y vecino de Huesca, sufrió heridas de gravedad. Ambos fueron evacuados en ambulancia a un centro hospitalario de la capital oscense.
Las diligencias instruidas han sido remitidas al Tribunal de Instancia número 2 de Huesca, órgano ante el que deberá comparecer el investigado.
Según recoge el Código Penal, los delitos de lesiones por imprudencia pueden acarrear penas de arresto de siete a veinticuatro fines de semana o incluso penas de prisión de seis meses a dos años, en función de la gravedad de las lesiones y del grado de imprudencia apreciado.
Desde la Guardia Civil recuerdan que este tipo de delitos pone de relieve la responsabilidad individual al volante y las graves consecuencias que pueden derivarse de un descuido o de la comisión de una infracción. Cumplir las normas de tráfico, subrayan, no solo evita sanciones, sino que contribuye a proteger la propia vida y la del resto de usuarios de la vía.
