La infraestructura, ya reforzada tras superar su primera gran prueba en las tormentas de septiembre, abrirá en los próximos días mientras el Ayuntamiento prepara la licitación de un depósito de tormentas de 20.000 m³ junto al Cementerio de Torrero
l Ayuntamiento de Zaragoza encara la fase final para abrir al tránsito ciudadano el nuevo canal perimetral de alivio del Barranco de la Muerte, en Parque Venecia. La alcaldesa, Natalia Chueca, visitó este martes el resultado de las obras, que ya han incorporado refuerzos adicionales en taludes, escolleras y bajantes después de la primera prueba de carga real que vivió la infraestructura durante las tormentas de finales de septiembre.
Se trata de una actuación clave para reforzar la seguridad del barrio frente a episodios excepcionales de lluvia y que, tras completar su revisión, quedará integrada en el entorno del parque del Barranco de la Muerte. En los próximos días, el canal será recepcionado por el Consistorio y se abrirá como nuevo espacio de tránsito y conexión hacia la zona natural de los pinares.
El proyecto, ejecutado por Áridos y Excavaciones Carmelo Lobera S.L. con un presupuesto de 1.095.368 euros, ha dado forma a un canal de 2 metros de profundidad, 24 metros de anchura y más de 300 metros de longitud. Las obras, iniciadas en febrero y concluidas en septiembre, se ampliaron durante seis semanas más para ejecutar mejoras valoradas en 40.656 euros, tras constatar el buen funcionamiento de la infraestructura durante un episodio de caudales punta inferiores a 11 m³/s —menos del 15% de su capacidad de diseño—.
“La acumulación de agua del barranco no llegó a desbordar sobre la Z-30, lo que confirmó la eficacia de la obra”, recordó Chueca. No obstante, los técnicos municipales detectaron posteriormente reparaciones necesarias en cunetas de guarda, bajantes, taludes y zonas blandas del terreno, así como la renovación de un tramo de escollera con hormigón. Los informes de recepción concluyen que el canal queda ya “en condiciones adecuadas de seguridad, estabilidad y funcionalidad”.
Una infraestructura estratégica para desviar avenidas excepcionales
El canal arranca en la desembocadura del barranco, junto al CEIP María Zambrano, donde la salida del colector municipal se ha ampliado a un tubo de 1,8 metros de diámetro para incrementar la capacidad de captación de pluviales. La embocadura previa se ha duplicado hasta los 36 metros, y el camino de conexión se ha recrecido para facilitar la entrada de caudales.
En episodios de tormentas extraordinarias, el agua que no pueda absorber la red municipal será derivada por el canal hacia la Z-30, su salida natural, evitando así afecciones directas en el barrio. El trazado culmina en un vertedero escalonado que conecta con un colector de 1.800 mm de diámetro, diseñado para amortiguar la energía del flujo.
Próxima gran obra: un depósito de tormentas de 20.000 m³
Durante la visita, Chueca anunció la inminente salida a licitación de la siguiente actuación hidráulica asociada al Convenio con el Gobierno de Aragón y financiada por la multinacional AWS. La obra consistirá en la creación de un gran depósito de tormentas en los campos de fútbol junto al Cementerio de Torrero, un cuenco de 5.000 m² capaz de almacenar hasta 20.000 m³ de agua.
El proyecto —presupuestado en 636.884 euros, con un plazo de ejecución de seis meses y previsto para arrancar a principios de 2026— permitirá regular los caudales pluviales procedentes del cementerio, que actualmente desembocan sobre el canal perimetral. El diseño incluye un aliviadero de seguridad y un sistema de conducción para el vaciado controlado del depósito.
Una transformación integral de la cuenca del Barranco de la Muerte
Tras este depósito, vendrá un paquete de actuaciones de gran alcance: cinco nuevos diques de laminación, la mejora de los existentes en el Camino de Arráez y, especialmente, el soterramiento del Barranco de la Muerte en la Z-30 mediante un colector duplicado en capacidad. Este último permitirá recoger el volumen vertido desde el canal y transportarlo 1,2 kilómetros fuera de la zona crítica.
A ello se sumará un ambicioso sistema de sensorización y alerta de 28 cuencas y más de 630 km², también financiado por AWS, destinado a anticipar riesgos por inundaciones, deslizamientos, incendios o temperaturas extremas.
“No solo hablamos de inversión económica: vamos a aprovechar datos en tiempo real y análisis con inteligencia artificial para convertir a Zaragoza en un municipio faro europeo en resiliencia climática y ciudad inteligente”, destacó la alcaldesa.
Con el canal perimetral listo para su apertura y las próximas obras ya en la rampa de salida, la transformación hidráulica de todo el entorno avanza a gran velocidad hacia un nuevo modelo de protección integral frente a tormentas extremas.
